Juan Carlos Navarro durante un partido con Memphis
Juan Carlos Navarro durante un partido con Memphis Grizzlies. (EFE) MIGUEL VARELA / EFE

El desembarco de jugadores europeos a la NBA cada año y, en concreto, de nuestros españoles ha puesto de manifiesto cuáles son las necesidades de la mejor liga del mundo para seguir siendo atractiva.

El estilo de juego, marcado por una tendencia puramente ofensiva y pocas veces defensiva a lo largo de la histora ha alimentado la espetacularidad del baloncesto que se vive en las canchas estadounidenses.

La novedad ha surgido tras las últimos fracasos de la todopoderosa selección estadounidense en los compromisos internacionales bajo reglas FIBA.

El secreto europeo es el equilibrio en ataque y defensa, junto con el juego de equipo

Desde siempre, los combinados norteamericanos han alegado que las normas sobre el parqué, la defensa menos permisiva y una velocidad de juego más lenta no les favorecía al diferir de las reglas empleadas en la NBA, aunque mantenían su prestigio apalizando a sus rivales sin darles opción ni en Mundiales ni en Olimpiadas.

Ahora es bastante común comprobar como se sonroja alguna que otra franquicia, que se publicita y publicita la NBA por todo el mundo, al perder contra alguno de los mejores equipos de Europa o ver a España Argentina, Italia o Rusia comprometer el prestigio de Estados Unidos.

Españoles, griegos e italianos ahora van, pero los rusos y yugoslavos fueron pioneros

Todo cambió con la llegada de un gran grupo de jugadores entre los que se encontraron Gasol, Parker, Ginobili, Oberto, Raúl López, Nowitzki y Radmanovic, confirmando una segunda oleada, tras el asentamiento de los 80 y 90 de numerosos balcánicos, con cualidades técnicas exquisitas y que ya eran capaces de mantener el nivel anotador con el trabajo defensivo, quizá el mejor secreto europeo: el equilibrio.

Los pioneros

De eso bien saben los Kukoc, Danilovic, Divac, Sabonis o incluso Fernando Martín, que viveron la primera edad de oro de los europeos en la NBA, gracias a la supremacía de las ya desaparecidas URSS y Yugoslavia en el viejo continento, que exportaron el mayor número de jugadores a las canchas de norteamérica.

El futuro

Ahora sólo queda esperar que este curso, el 2007-2008, sea un buen año para todos los recién llegados y, en concreto, para los nuestros, ya que animará a dar el salto a los futuros 'colonos' que ya despuntan en sus equipos: Rudy Fernández, Ricki Rubio, Claver, Llull, Marc Gasol, Hervelle, Lakovic, Thomas...