Riccò
Riccò celebra su segundo triunfo de etapa en el Tour de Francia 2008. EFE

Si el Tour de Francia mantenía muchos aspirantes en la zona noble después de la crono de Cholet, el final en Super-Besse o la jornada rompepiernas de Aurillac, la primera etapa de los Pirineos repescó parcialmente a otro: el italiano Riccardo Riccò, La Cobra, que sumó su segundo triunfo de etapa en esta edición de la ronda gala. Un aviso para navegantes. Ojo con el ciclista del Saunier Duval-Scott para mañana, en la ascensión a Hautacam.

Partía de Toulouse, salida de la novena etapa, a más de cuatro minutos de Kim Kirchen (59.º, a 4 minutos y 8 segundos) y en la meta de Bagneres de Bigorre, tras 224 kilómetros, recuperó 1 minuto y 17 segundos. Y todo con un ataque frenético, potente y seco, en las rampas del mítico Col d'Aspin, la última dificultad orográfica de la jornada. Riccò voló y devoró metro a metro la ventaja del alemán Sebastian Lang (Gerolsteiner), el último integrante de la fuga del día. Acabó coronando en solitario con Lang a 32 segundos y el pelotón a 1 minuto y 10 segundos. De ahí, un tren de alta velocidad hasta la meta.

Schumacher lo intentó, sabedor de que cedería

El de Saunier Duval, pocos minutos antes, ya había intentado mover la carrera; pero también lo intento el alemán Schumacher (Gerolsteiner), tercero en la general. Y también se movió el italiano Cunego (Lampre), sorprendió el español Eduardo Gonzalo (Agritubel) Sastre (CSC-Saxo Bank) dejó alguna pincelada, como el Euskaltel; y Óscar Pereiro, que da una sensación de fortaleza increíble, mantuvo su mono de trabajo para Valverde y saltó a la rueda de Riccò. Primer intento abortado.

Pero al segundo, entre miradas de "y ahora qué", no salió nadie. Riccò era un misil. En segundos superó a todos los hombres intermedios que rodaban delante de los grupos de favoritos, como Luis León Sánchez (Caisse d'Epargne), David de la Fuente (Saunier Duval-Scott) o el prometedor belga Monfort (Cofidis).

Riccardo Riccò ataca en el  Col d'Aspin, durante la novena etapa del Tour 2008 (REUTERS).

Entre los favoritos, ni un ataque. Sólo Schumacher lo intentó, sabedor de que cedería. Perdió tiempo (1 minuto y 57 segundos con Riccò) y aúpa al estadounidense Vandevelde (Garmin-Chipotle) a la tercera posición. El luxemburgués Kim Kirchen, que mostró señales inequívocas de debilidad, se mantiene de amarillo con seis segundos sobre el australiano Cadel Evans (Silence-Lotto). Evans, el teórico patrón de este Tour, sufrió una caída que le dejó maltrecho el codo y la rodilla izquierda. Bastante tenía con aguantar.

Riccò no tenía previsto el Tour, pero ya está el vigésimo primero en la general

El que pasó el día bastante en segundo plano fue Alejandro Valverde, pero sigue sexto en la general. Otros tres españoles están dentro de los diez primeros: Óscar Pereiro (8º), Samuel Sánchez (9º) y Carlos Sastre (10º). Los hermanos Schleck, Frank y Andy, ya son undécimo y duodécimo.

Y para este lunes, décima etapa, una jornada de 156 kilómetros entre Pau y la estación invernal de Hautacam. Antes de afrontar el que será el cuarto final a este coloso pirenaico, los ciclistas deberán afrontar el Col du Tourmalet (2.115 metros). Un día para lanzar un órdago a la general de este Tour. Riccò dice que luchará para que ahora gane su compañero y compatriota Leonardo Piepoli. Pero viendo su ataque de hoy, puede ser un buen día para darle otro pellizco a la clasificación. Tras hacer segundo en el Giro, Riccò no tenía previsto el Tour, pero ya está el vigésimo primero en la general.