Rafa Nadal
El tenista mallorquín Rafa Nadal celebra el triunfo en el Open de EE UU. EFE

Lo volvió a hacer. Rafa Nadal demostró una vez más por qué es el número uno del mundo del tenis, al derrotar al serbio Novak Djokovic en una gran final del Abierto de Estados Unidos, y proclamarse campeón del último Grand Slam de la temporada, el único que le faltaba en sus vitrinas.

El insular, que se convierte en el cuarto español en vencer en Nueva York (junto a Manuel Santana, Manuel Orantes y Arantxa Sánchez Vicario), tuvo que emplearse a fondo ante el número dos mundial, en más de tres horas y media de partido. El serbio quiso justificar nuevo su victoria ante Roger Federer con un tenis de altísimo nivel y supo plantar cara en cuatro largos sets (6-4, 5-7, 6-4 y 6-2), lluvia mediante.

Djokovic fingió molestias en el tobilloComenzó bien Rafa en la primera manga, al resto, con 'break' y obligando a Djokovic a tirar de 'teatro' en apenas dos juegos (comenzó a dolerse del tobillo). La situación desconcertó algo a Nadal, que veía cómo el serbio deshacía la desventaja sin molestias, pero rápidamente supo encadenar dos grandes golpes para recuperar el 'break' (4-2) y desquiciar a su rival (rompió la raqueta con el 4-2). El resto de la manga se solucionó con el saque (6-4).

Reaccionó Djokovic a sus doce errores no forzados hasta el momento y, con agresividad, trató de arrasar al mallorquín en el segundo set (1-4). Pero Nadal es cuerpo y mente y tiró de chistera y variedad para recuperar el terreno perdido antes de que llegara la tormenta (4-4).

Parón y partido nuevo

Llegó la lluvia a Flushing Meadows y con ella el parón, esta vez por 1 hora y 45 minutos. El descanso le vino mejor al serbio, que aprovechó la reanudación para encadenar los mejores golpes de la noche, arrinconar al manacorí y cerrar la segunda manga de forma favorable.

Nadal reaccionó en el tecer set y comenzó su recital. Apenas repetía destino de sus derechas y, cuando se sentía acorralado, recurría a su revés ganador a dos manos. Poco podía hacer en ese momento Djokovic, sólo asumir el parcial de 3-1 encajado en apenas cuarto de hora.

Djokovic no se rindió hasta que su físico limitó su juego

Tuvo que esperar el serbio de nuevo a su servicio para frenar el huracán, dando muestras una vez más de la frialdad con la que ha afrontado Djokovic este Grand Slam, y se defendió con poderío y acierto en el séptimo juego del set. De ahí al final de la manga se instauró el intercambio, con una calidad altísima entre ambos, y Nadal tuvo que recurrir a su servicio y a tres 'misiles' casi directos para cerrar el set (6-4).

El golpe moral sobre 'Nole' llegó en el tercer juego del cuarto set, cuando Nadal logró romper el servicio al balcánico y sumó el suyo a base de desgaste sobre rival.

Realmente, todo duró hasta ahí. Nadal castigaba una y otra vez con el saque y el serbio perdía frescura por momentos, pero Djokovic siguió deleitando con unos cuantos cañonazos agónicos, engrandeciendo más si cabe un final de partido mágico (6-2).

Tiene todos los 'Grand Slam'

El torneo de Nueva York es el único de los grandes que faltaba en las vitrinas del manacorí, quien ya suma nueve Grand Slams (5 Roland Garros, 2 Wimbledon, 1 Abierto de Australia y 1 US Open). Sólo Björn Borg había ganado más títulos grandes con 24 años. El sueco había levantado ya diez con la misma edad que el manacorí.

Iguala a Agassi con los cuatro grandes, Davis y oro olímpico

La victoria le convierte en el jugador más joven en ganar los cuatro grandes en la Era Open –desde 1968–. Lo ha conseguido con 24 años y Donald Budge lo hizo en 1938, con 22.

Pero si algo hace grande el cometido de Nadal es que sólo siete tenistas, él incluido, han logrado este hito: Rafa Nadal, Roger Federer, Andre Agassi, Fred Perry, Don Budge, Roy Emerson y Rod Laver.

Además, el número 1 del mundo se convierte en el segundo jugador en la historia en conquistar los cuatro grandes, la Copa Davis y la medalla de oro olímpica. El primero fue André Agassi.