Mou, sujetado para no pegar a un contrario
Mourinho, en el momento en que ha sido sujetado. EFE

Chelsea y Manchester United han empatado a dos en Stamford Bridge, en un partido que el conjunto blue ha igualado en el último minuto, y que ha provocado una tangana en la bocana de vestuarios, después de que un integrante del cuerpo técnico local se cruzase delante de Mourinho -supuestamente increpándole-, lo que provocó que el portugués perdiera los nervios y tuvieran que agarrarle para que no agrediera a su rival.

Después de aquello el partido concluyó, y Sarri y Mourinho se dieron la mano para firmar la paz, pero al portugués no se le pasó recordar al público desplazado al feudo del Chelsea su aportación a la historia del club, mirándoles y señalando con la mano que él había ganado tres veces la Premier League en ese lugar.

En lo deportivo, las cosas en el encuentro no empezaron bien para los red devils, a los que les costó mucho controlar a un Chelsea que salió con su gran ritmo con balón visto en el arranque de temporada, lo que les llevó a ponerse por delante cuando se cumplían 21 minutos de la primera parte. Fue en un saque de esquina, cuando Rüdiger cabeceó de forma certera un gran pase de Willian.

El Manchester United, lejos de desesperarse, supo reaccionar, y en la segunda parte y gracias a un Martial que hasta el momento se había mostrado bastante irregular en el inicio de curso, le dio la vuelta al marcador. El delantero francés logró anotar el 1-1 en el minuto 55, después de aprovecharse de una pelota suelta en el interior del área para fusilar a Kepa, mientras que marcó el 1-2 en el minuto 73, tras recibir un gran pase de Rashford. Todo parecía decidido, cuando el Chelsea, a través de Barkley puso el 2-2 en el minuto 96.