Lamar Odom, durante su primer entrenamiento en Vitoria
Lamar Odom, durante uno de sus primeros entrenamientos con el Laboral Kutxa  de Vitoria. BASKONIA

Mónica Monroe, una de las dos prostitutas que acompañaron a Lamar Odom en sus tres días de juerga en un burdel de Las Vegas, es la responsable, según ella, de que el exjugador de la NBA siga vivo.

Mónica rompe su silencio días después de que el exalero fuera encontrado insconsciente en una habitación de dicho burdel, al tiempo que se defiende ante los que la acusan de oportunista.

En una entrevista al Daily Mail, asegura que dio la voz de alarma: "No hice nada malo. Yo fui quien le salvó la vida". Y niega que fuera ella quien suministrase las drogas al exjugador de la NBA.

"No tengo culpa de nada. Mi sensación es que fui quien le salvó al encontrarle en aquella situación. De repente mi cara estaba en todos sitios, en las noticias, pero no tengo ningún problema porque no hice nada malo", aclara la joven, que además niega haberse quedado con dinero de Odom.

"No he cobrado. Lo primero de todo es que los 75.ooo dólares son a medias con la compañía, por lo que la otra chica y yo tenemos que repartirnos 37.000 dólares", sentencia.