Mireia Belmonte eleva la altura de sus entrenamientos con vistas a los Juegos Olímpicos de Río 2016

  • El entrenador de la badalonesa, Fred Vergnoux, detalla los dos grandes cambios de la doble medallista de plata en Londres'12.
  • El físico, con más competición que entrenamientos, al estilo americano.
  • Y el psicológico: ahora domina las pruebas desde el principio.
La nadadora badalonesa (izda.), doble plata olímpica, posa con su entrenador francés.
La nadadora badalonesa (izda.), doble plata olímpica, posa con su entrenador francés.
RFEN

Ni el propio entrenador de Mireia Belmonte, el francés Fred Vergnoux, que ha sido presentado como nuevo entrenador de la selección española esta semana, es capaz de señalar dónde está el límite de la nadadora badalonesa.

Este mes de diciembre ha ganado cuatro medallas de oro en los Europeos de Natación de piscina corta (25 metros), celebrados en Dinamarca este diciembre. Un trébol de cuatro hojas que se une, entre otros muchos éxitos, a las dos medallas de plata que se colgó en los JJ OO de Londres 2012.

¿Llegará Mireia Belmonte en Río, dentro de tres años, a su cúspide? "No tiene por qué", contesta el técnico galo. "Las cosas están cambiando. Ahora, los nadadores sí que pueden estar hasta los 30 a un gran nivel. El caso de Mireia es la demostración de que se puede competir bien durante todo el año. Esto significa que no puedes parar, claro. Es lo que hacen los nadadores australianos o estadounidenses. Antes, solían tener, cada año, de 5 a 6 semanas más de entrenamiento que nosotros porque en España hay dos semanas de vacaciones en Navidad, más de un mes verano... En fin. Después de 4 años, un ciclo olímpico completo, imagínate los entrenamientos y el trabajo que ellos llevaban de más".

Vergnoux habla siempre muy claro y de cara a Mireia: "Ha tenido menos días de descanso que otros años, pero si quiere ganar la Copa del Mundo yo le digo que las vacaciones de Ibiza tienen que ser un poco más cortas. Lo que hacemos es muy simple. Lo más importante es tener decisión".

Concentraciones en Sierra Nevada

Además de competir más que entrenar -"Por lo menos, una prueba al mes y más en junio, que es cuando suelen ser los campeonatos"-, Vergnoux potenciará, a partir de 2014, el entrenamiento en altura.

"Tengo previsto que hagamos, por lo menos, cuatro concentraciones en la estación invernal de Sierra Nevada (Granada) y me gustaría que cada año fuéramos más veces", explica el entrenador.

La dinámica de trabajo diaria será la normal: "Se despierta a las 6.30 h, desayuna, va en bus a la piscina, calienta en seco, en agua, se pone bañador, café, se entrena, relajación y estiramientos, masaje con fisio y bus de nuevo para el hotel.

Barrera psicológica superada

Fred Vergnoux reconoce que, antes de Londres, "era una realidad que Mireia se bloqueaba en los momentos importantes".

"Pongo un ejemplo: en el pimer 800 que hizo Mireia entrenándose conmigo, se salió de la piscina a los 100. El camino ha sido duro porque, al principio, ella tenía miedo de no aguantar las pruebas y se encontraba muy cómoda siempre empezando desde detrás. La natación es tiempo y, este finde en Dinamarca, cuando la he visto empezar casi a tope cada prueba, dominando el mundo desde la calle 4, me ha demostrado que estamos haciendo un buen trabajo. Ella ha cambiado su forma de actuar y de pensar".

La imagen alegre que proyecta Mireia en las competiciones con sus uñas pintadas es la misma que ven los que conviven, día a día, con ella. "Es una persona muy agradable. Siempre estamos bromeando y casi nunca triste ni enfadada. Nunca me dice nada negativo y, por encima, de todo, es muy profesional". Desde luego, tiene que serlo para entrenarse nueve horas al día durante seis días a la semana, llegando a nadar 120 km a la semana en los periodos de carga de trabajo.

Una campeona nace, pero también tiene que modelarse. "Mi responsabilidad es enseñarle a Mireia Belmonte el camino para que alcance su nivel más alto", asume Fred Vergnoux.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento