Segunda victoria de etapa para Marcel Kittel en el Tour de Francia

El ciclista alemán del equipo Giant Shimano Marcel Kittel (i) realiza un esprint antes de cruzar la línea de meta el primero en la tercera etapa de la 101 edición del Tour de Francia, que se disputó entre Cambridge y Londres (Reino Unido).
El ciclista alemán del equipo Giant Shimano Marcel Kittel (i) realiza un esprint antes de cruzar la línea de meta el primero en la tercera etapa de la 101 edición del Tour de Francia, que se disputó entre Cambridge y Londres (Reino Unido).
EFE

El alemán Marcel Kittel (Giant-Shimano) volvió a mostrar su enorme poderío al sprint con una monumental victoria en Londres, la segunda para su casillero, en la tercera y última etapa en Gran Bretaña, de donde sale con el maillot amarillo el italiano Vincenzo Nibali (Astaná). Tremendo la máquina de Armstadt, incontestable en la recta de llegada. Después de su exhibición en Harrogate, en la capital londinense, con la calzada de asfalto rojo frente al Palacio de Buckingham dejó claro quién es el más rápido del pelotón actual.

Ya cuenta 6 triunfos de etapa en el Tour este ciclista de 26 años que inauguró el maillot amarillo en Yorkshire. Lo perdió al día siguiente, pero las penas se olvidan levantando los brazos. Y fue lo que hizo junto al Támesis, con una bicicleta de ventaja sobre el eslovaco Peter Sagan (Cannlondale) y el australiano Mark Renshaw (Omega). A buen recaudo los favoritos, siempre con el miedo en el cuerpo por las caídas. Londres recibió al pelotón con ligera lluvia y nadie quiso correr riegos. Todos "libraron" y Vincenzo Nibali se trasladará a Francia con el maillot amarillo que conquistó en Sheffield.

No hubo diferencias en las etapas inglesas. El "Tiburón" siciliano tiene dos segundos sobre todos sus perseguidores, incluidos los Chris Froome, Alberto Contador, Alejandro Valverde y compañía. El Tour de verdad empezará el miércoles en la jornada del pavés, territorio comanche. La etapa entre Cambridge y Londres, de 155 kilómetros la animaron dos treintañeros, el checo Barta (Netapp) y el francés Bideau (Bretagne). Una demostración de que los equipos que vienen al Tour invitados al menos muestran voluntad. Se escaparon de salida, y como estaba calculado, fueron alcanzados a 6 kilómetros de meta. En el ciclismo moderno, esto es cuestión matemática.

Se desató entonces la lucha por la llegada. El Astaná de Nibali y el Tinkoff de Contador trabajaron en cabeza para evitar las caídas, incluso con el de Pinto abriendo pelotón, como un gregario.  Pero los trenes del Omega, Lotto y Shimano abrieron camino a los "guepardos", a los llamados a cumplir el pronóstico de llegada masiva. La recta roja junto a Buckingham y el Parque de Saint James se convirtió en la ley de la selva. Todos como leones hacia el mejor bocado. Kittel, ciclista de sangre fría asomaba enorme entre un bosque se espaldas agachadas por el esfuerzo, esperando su momento. Detrás Sagan a su rueda.

Degenkolb, último lanzador del Shimano, cumplió su cometido y se apartó para que Kittel iniciara el paseo triunfal. Nada más que hablar. Ganó su sexta etapa en el Tour con la autoridad del rey del esprint en una meta instalada frente al Palacio Real, casi una invitación a la reina Isabel II para que viera la carrera desde tan preferente lugar. Esta vez no hubo presencia de la realeza, al menos 'in situ', pero sí se apuntó al espectáculo ciclista el portugués José Mourinho, el técnico del Chelsea, quien aceptó la invitación de su compatriota campeón mundial Rui Costa. En el ciclismo todo tiene su porqué. "El ciclismo es un deporte formidable", manifestó.

Nibali: "Vamos a mantener el amarillo"

El italiano Vincenzo Nibali (Astaná) se ve de amarillo, al menos, una jornada más, tras haberlo conservado en la tercera etapa del Tour de Francia con final en Londres. "Mañana tenemos opciones de mantenerlo y vamos a trabajar en ello. Luego, en la etapa de los adoquines, las cosas son diferentes. Habrá que probar el material y ya se verá", señaló el ciclista del Astaná.

Por su parte el español Alberto Contador se mostró satisfecho de su rendimiento en las tres primeras etapas del Tour, disputadas en territorio inglés, y destacó que las ha salvado "gastando lo menos posible". "El equipo ha estado formidable, hemos librado las tres etapas de Inglaterra sin percances y gastando lo menos posible. No he tenido miedo, pero sí respeto, porque una caída puede echar al traste con toda la preparación. Es mejor estar delante y evitar todo tipo de riesgos", señaló.

"Ganar junto a Buckinghan Palace se parece mucho a hacerlo en los Campos Elíseos", afirmó el alemán Marcel Kittel, ganador en Londres. "Era una etapa para los 'sprinters', no era muy dura. Ha sido extraordinario ganar frente a Buckingham Palace, las carreteras eran maravillosas para 'sprintar' y estoy feliz", dijo.  El alemán aseguró que desconoce que el piloto español de Fórmula 1 Fernando Alonso está negociando para comprar la licencia de su equipo, el Giant-Shimano, como informó este lunes el diario L'Équipe.

Días de homenaje a la Gran Guerra

Tras su paso por Gran Bretaña, el Tour de Francia entra en territorio de guerra. Desde Flandes hasta los Vosgos la carrera transitará siete días por escenarios cuyo recuerdo servirá de homenaje a la I Guerra Mundial, un acontecimiento que cumple su Centenario, en el que cayeron ilustres campeones del ciclismo. La espoleta del conflicto mundial se prendió el 28 de junio de 1914 con el asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando de Austria. Un hecho que desencadenó una pesadilla de cuatro años, que hizo temblar al mundo y cortó la vida del Tour y de algunas leyendas, como Lucien Petit Breton, Francois Faber y Octave Lapize.

El Tour disfrutaba de una clara expansión desde su creación en 1903, pero la progresión se interrumpió de la forma más violenta posible, desde 1915 hasta 1918. Buena parte de las carreteras del Tour quedaron devastadas por los combates. El verde paisaje norteño que cruza Francia desde la frontera con Bélgica hasta Alemania se transformó en una interminable fila de trincheras donde los ejércitos llevaban a cabo el horror de la guerra, donde la muerte alcanzó un protagonismo sin precedentes.

El Tour de Francia sufrió el apagón. Si bien la "grande boucle" ya había puesto en los altares a sus campeones, los mismos vencedores tuvieron que cambiar la bicicleta por las armas. La defensa no se centraba en mantener un maillot amarillo, sino en salvar a la patria de la invasión.

Lucien Petit Breton (ganador en 1907 y 1908) falleció en 1917 en un accidente de tráfico cerca de Troyes. El francés participaba en los "taxis de la Marne", operación que llevó a los reservistas al frente para combatir al Plan Schlieffen. Alejado del frente, formaba parte del batallón de bicicletas y trabajaba en el servicio postal. Aún así no pudo escapar a la muerte. Octave Lapize (1910), también ganador de tres París Roubaix, fue el primer conquistador del Tourmalet, pero fue abatido en el combate aéreo de Flirey en 1917 falleciendo dos semanas después a causa de las heridas sufridas.

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