Lorenzo
Jorge Lorenzo, con el albornoz de boxeador, al más puro estilo Rocky. (Reuters)

El motociclismo español sigue consolidado entre la élite mundial un año más, después de la magnífica temporada cuajada por nuestros pilotos y, en especial, por Jorge Lorenzo, que se proclamó campeón del mundo en la categoría de 250 c.c. tras un año de dominio absoluto. En MotoGP y en 125 c.c., tanto Dani Pedrosa como Héctor Faubel consiguieron sendos subcampeonatos del mundo como premio a su perseverancia y regularidad durante todo el campeonato.

La temporada de Lorenzo puede tildarse de increíble. Su carácter, combativo e impulsivo, no siempre está bien visto por sus rivales y en numerosas ocasiones le han tachado de arrogante . Pese a ello, el piloto mallorquín ha protagonizado grandes enfrentamientos sobre la pista y espectaculares celebraciones dentro y fuera de ella.

Segundo mundial de Lorenzo y quinta temporada consecutiva con título español

Su dominio sobre la Aprilia y un tercer puesto en Malasia , suficiente para cuadrar las cuentas del título, le dieron al joven piloto su segundo campeonato del mundo (2006 y 2007) y, por quinta temporada consecutiva, un título mundial al motociclismo español.

Con las nueve victorias conseguidas a lo largo de todo el año, Lorenzo ha demostrado que el cuarto de litro se le ha quedado 'chico' y que ni Andrea Dovizioso ni Alex De Angelis son suficientes para acabar con su reinado. Por ello, 'Rocky' dará el salto a MotoGP para el 2008 como compañero de Valentino Rossi en Yamaha y con la intención de no ocupar un simple hueco en la parrilla.

Mención especial merecen también los españoles Álvaro Bautista y Héctor Barberá, cuarto y quinto clasificado respectivamente, que han dado muestras de su potencial como pilotos y que ya se disponen a tomar el relevo en la categoría tras la marcha de Lorenzo.

Un carácter indomable

A sus veinte años, el mallorquín se caracteriza por su peculiar personalidad y por las celebraciones al término de cada Gran Premio conquistado, para muchos similares a las realizadas por Rossi años atrás.

Su fuerte personalidad y sus celebraciones con disfraces han dado más espectáculo a la categoría y mucho de qué hablar

Y es que el piloto de Aprilia ha sorprendido a todos como cantante de rock del grupo Red Hot Chili Peppers en Montmeló (su favorito), como un aguerrido gladiador (disfraz de la película Gladiator y por el que pagó en dos ocasiones 6.000 euros hasta que pudo utilizarlo tras ganar la carrera en Misano) o como un emergente conquistador, clavando la bandera con su nombre sobre el circuito.

Sus polémicas declaraciones y su competitividad con sus compañeros de parrilla le han proporcionado un extra de popularidad y un aliciente más a sus carreras. Apasionado del cine y de la música, sólo queda comprobar si será capaz de 'hacer bailar' a sus rivales de MotoGP de la misma forma que lo ha hecho en 250 c.c..

Subcampeonato para Pedrosa

Buen final de año también para Dani Pedrosa en MotoGP, pese al decepcionante inicio y a los problemas técnicos sufridos en su moto. El catalán logró alzarse con el subcampeonato en la última carrera , arrebatándoselo a Valentino Rossi en el Gran Premio de Valencia y con la sensación de poder hacer las cosas mucho mejor que hasta ahora. Los problemas con los neumáticos durante gran parte de la temporada le apartaron de optar al título, tanto a él como a Rossi.

Pedrosa fue mejor que Rossi y Stoner, el dominador absoluto

Pedrosa, que ha cursado su segunda temporada en la máxima categoría, espera con optimismo el 2008 tras su renovación por dos años con Honda y con la intención de poder hacer frente al gran campeón, Casey Stoner.

El australiano aplicó su soberanía durante todo el año, logrando la difícil cifra de diez victorias en la categoría más dura y cercando el récord de triunfos en una temporada (once), ostentado por su enemigo irreconciliable y siete veces campeón del mundo, Valentino Rossi.

Faubel rozó el título

En el octavo de litro, Héctor Faubel no pudo poner el broche de oro a una magnífica temporada con el título de campeón y tuvo que rendirse ante su compañero de equipo Gabor Talmacsi, que le relegó a un más que meritorio segundo puesto en el mundial y cuyo desenlace se produjo en Cheste, lugar de origen del propio Faubel. La victoria del alicantino en su circuito no bastó para alzarse con el título , al terminar Talmacsi en segundo lugar y certificar matemáticamente el título.

La rivalidad entre ambos pilotos, una constante durante toda la campaña, ha aderezado más si cabe de emoción y disputa una categoría ejemplar, donde los pilotos se vuelven a sentir niños y donde los aficionados pueden decir, curva tras curva, eso de "qué carrerón". En 2008, más y mucho mejor.