Kimi Räikkönen, en una rueda de prensa
Kimi Räikkönen atiende a la prensa serio antes del GP de Bahréin EFE

A Kimi Räikkönen le trae sin cuidado lo que digan de él, sea bueno o malo. No es un hombre con una empatía desbordante, ni tampoco una simpatía que le convierta en el alma de la fiesta, aunque a veces esa fiesta la ponga él mismo en un barco y unas cuantas botellas de bebidas espirituosas.

Reconvertido, gracias a su mujer y su hijo Robin, en un auténtico instagramer donde demuestra su lado más humano, eso no le ha impedido soltar algunas perlas en lo que va de temporada.

Y fue en una de esas respuestas con su habitual tono seco (y casi inaudible) cuando soltó una bomba: no va a ser mucho más tiempo en Fórmula 1. Lo dijo en Australia, durante la rueda de prensa previa a la primera carrera del año, cuando le preguntaron sobre los cambios que pretende Liberty Media en la competición: "No es nuestra decisión. Es su negocio. La verdad es que no sé lo que están haciendo. Sé muy poco al respecto y no estoy interesado tampoco. Es una decisión que afectará a los próximos años y yo no estaré aquí", dijo.

Räikkönen afronta su 16ª temporada en Fórmula 1, tras renovar, para muchos de manera inesperada e inmerecida, por Ferrari por una campaña más. El tiempo se le acaba, y muchos son los que ven en estos últimos años una prórroga innecesaria en su carrera deportiva en la que está siendo bastante inferior a Sebastian Vettel. En las tres temporadas completas que ha compartido con el alemán, Räikkönen no ha ganado ninguna carrera, por ocho de su compañero.

En este recién estrenado 2018, de la comparación con el otro corredor de Ferrari también sale con saldo negativo: Vettel es líder con 54 puntos, y Räikkönen es quinto, con 30. A 7 de Daniel Ricciardo, y con ocho de ventaja sobre su ex compañero, Fernando Alonso. Los argumentos para seguir ligado una temporada más en Ferrari son escasos. Ya cuando compartía box con el asturiano hubo dudas de su idoneidad como piloto de la Scuderia mucho más tiempo, pero al final le mantuvieron, en contra, incluso, de lo que pensaban muchos en las oficinas de la sede de la Via Abetone en Maranello.

Los candidatos al asiento de Räikkönen

El asiento de Ferrari es uno de los más golosos de la parrilla, y elegir no es sencillo. Encima de la mesa hay varios nombres para sustituirle. Todo dependerá de Sebastian Vettel, que es el piloto número 1 (aunque de puertas hacia afuera claman por la igualdad entre sus corredores) y que, sin tener derecho a veto, sí puede elegir. Su voz será escuchada.

El primer nombre, o al menos el más competente por sus resultados, es el del propio Ricciardo. El australiano acaba contrato con Red Bull y aunque lleva meses negociando su continuidad, no acaba de cerrarse. Ahora mismo es el líder de la escudería de las bebidas energéticas, toda vez que el volátil Max Verstappen aún tiene que templar su carácter para ganarse los galones. Aquí la opinión de Vettel será determinante: fue su compañero y le puso las cosas muy difíciles. ¿Aceptará pelear de nuevo con él?

Más continuista es la idea de subir a Charles Leclerc, pero también más arriesgada para Ferrari. El monegasco, que ya forma parte de la cantera de la Scuderia, afronta con Sauber su primer año en la Fórmula 1, aunque de momento no ha demostrado mucho para ganarse el asiento. A su favor tiene que, precisamente por su inexperiencia, puede ponerle las cosas más sencillas a Vettel si le dan la oportunidad... aunque también tendrá mucho más 'colmillo' y ganas de demostrar que puede batir al campeón alemán.

Otros nombres están en la terna: Nico Hülkenberg, a quien ya rechazaron hace unos años, o incluso el propio Max Verstappen han sido tanteados por Ferrari. Hasta ha habido rumores acerca de un 'bombazo' como sería el de fichar al mismísimo Lewis Hamilton (que tampoco ha renovado aún con Mercedes). Pero, sin duda, lo más sorprendente sería un anuncio de renovación de Kimi Räikkönen: hasta él mismo sabe que ya está en tiempo de descuento.