Sandra Sanchez Jaime
Sandra Sanchez Jaime, en el centro, con el oro de katas de kárate logrado en la Olimpiada Europea de Bakú. EFE

El kárate, en la modalidad de kata y personificado en Damián Quintero y Sandra Sánchez, en la tercera jornada de competición, dio a España sus primeras medallas, y además de oro, en los I Juegos Europeos de Bakú.

Hubo que esperar tres días para ver a representantes españoles en el podio. Y en lo más alto, con los triunfos en las respectivas finales de Damián Quintana sobre el italiano Mattia Busato, por un unánime 5-0; y de Sandra Sánchez, que se impuso en su último combate sobre el tatami a la francesa Sandy Scordo, asimismo, por un 5-0.

En kumite, en cambio, no hubo tanta fortuna. Cristina Vizcaíno no logró llegar a las semifinales.

La representación española en Bakú había iniciado la tercera jornada con las preliminares del programa técnico de natación sincronizada. Las nadadoras españolas exhibieron su notable nivel, encontrándose ya clasificadas para las finales.

También Bakú vivió este domingo el primer día de competición en gimnasia deportiva. Excelente actuación de Rayderley Zapata, que logró su pase a la final de suelo, además, como primera.

El piragüismo, en la sede de Mingachevir, también se puso este domingo en marcha. Se han clasificado Isabel Contreras y Ana Varela para la final A de K2 500 metros; mientras que Begoña Lazcano accedió a la final B de K1 500 metros, y Roi Rodríguez lo hizo también a la final B de K1 1000 metros.

En el triatlón hubo menos fortuna. Fernando Alarza ha acabado undécimo, mientras que Francesc Godoy fue decimoséptimo, y David Castro acabó vigésimo cuarto.

Tampoco se brilló en lucha grecorromana, siendo eliminados Ismael Navarro y Ricardo Gil. Suerte dispar en el waterpolo. La selección masculina se impuso a la de Serbia (10-9), con Álvaro Granados marcando cinco de los goles, y si este lunes se gana a Eslovaquia terminarán primeros de grupo y, con ello, accederían directamente a los cuartos de final.

El combinado femenino, en cambio, vivió su primera derrota en la competición a manos de la potente Rusia (12-8).