Recién elegido el pasado viernes, el suizo Joseph Blatter anunció este martes su próxima dimisión como presidente de la FIFA. El dirigente helvético adelantó que convocará un congreso extraordinario para el 13 de mayo de 2016 en Ciudad de México, susceptible de ser adelantado según aportan varias fuentes, en el que no presentará su candidatura. Su renuncia al cargo llega después de las últimas revelaciones del The New York Times en las que se informa sobre las malas prácticas de otro de los hombres de su confianza, Jerome Valcke. "Continuaré ejerciendo mis funciones como presidente de la FIFA hasta esa elección", valoró este martes un Blatter que consecuentemente también dejará de ser miembro del Comité Olímpico Internacional.

A pesar de haber sido apoyado en elecciones, ese apoyo no lo comparten todos. Por eso pongo mi renuncia a disposición

"A pesar de haber sido apoyado en elecciones, ese apoyo no lo comparten todos. Por eso pongo mi renuncia a disposición. Tomo esta decisión de renunciar para limpiar la imagen de la FIFA. La FIFA necesita una profunda reestructuración", aseguró el veterano dirigente. La UEFA, tras las detenciones de siete miembros del máximo gobierno balompédico universal la pasada semana, había solicitado un aplazamiento de la votación que finalmente no tuvo lugar. Hasta 133 votos logró en su reelección.

"Aunque los miembros de la FIFA me reeligieron presidente, parece ser que este lunes no fui apoyado por todo el mundo del fútbol, aquellos que inspiran la vida en el fútbol como hacemos en FIFA. Esto es por lo que convocaré un congreso extraordinario y pondré a disposición mi cargo, que va a ser cubierto lo más rápido posible y un nuevo presidente será elegido para sucederme", afirmó. "Es una decisión difícil, valiente y correcta", aportó por su parte Michel Platini, presidente de la UEFA.

Blatter también indicó que "aprecia y adora" la FIFA más que "otra cosa" y explicó que ha tomado esta decisión porque quiere "hacer" lo mejor para el organismo del que acaba de dimitir. Palabras que llegaron pocas horas después de que el  rotativo The New York Times se hiciera eco de las últimas investigaciones de las autoridades estadounidenses. Según sus pesquisas, el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, realizó transacciones bancarias por 10 millones de dólares que son centrales en una investigación por corrupción.

Unanimidad en las reacciones

Anunciada la próxima salida de Blatter de la presidencia de la FIFA, las reacciones no dejaron de encadenarse. Y todas en una dirección parecida: la del aplauso. Greg Dyke, presidente de la Federación Inglesa (FA), calificó la decisión como "fantástica para el mundo del fútbol".  El ministro británico de Cultura, Medios de comunicación y Deportes, John Whittingdale, celebró asimismo la medida, dándole la "bienvenida" y considerando que la misma llega con demasiado "retraso".

Nunca hubiese recuperado la tranquilidad, independientemente de que el tuviese parte de culpa en los escándalos o no

"Este es el inicio de algo nuevo", dijo Dyke, que sostuvo que "algo de lo que ocurrió la semana pasada ha provocado que Blatter dimita. “Ha dimitido. Se ha ido. Vamos a celebrarlo", afirmó el responsable de la FA.

 La Federación Alemana de Fútbol (DFB) aplaudió también la dimisión a través de su presidente, Wolfgang Nierbach: "Es absolutamente correcta pese a ser algo tardía. Es realmente trágico que no se haya ahorrado y no nos haya ahorrado esto a todos de haberlo hecho antes".

El exinternacional y exseleccionador alemán Franz Beckenbauer la calificó de "decisión razonable": "Ha sido una decisión razonable de Joseph Blatter. La presión era demasiado grande. Nunca hubiese recuperado la tranquilidad, independientemente de que el tuviese parte de culpa en los escándalos o no. El problema de la FIFA está en su sistema".

El presidente del Comité de Auditoría y Conformidad de la FIFA, Domenico Scala, afirmó que con su decisión de dimitir como presidente Joseph Blatter "ha creado una oportunidad para la FIFA de avanzar más que antes y cambiar fundamentalmente el modo en que está estructurada": "Quiero agradecer al presidente la dimisión que ha tomado hoy, difícil y valiente. En las actuales circunstancias es la forma más responsable de asegurar una transición ordenada. Sé que ha actuado en los mejores intereses de la FIFA y del fútbol en su corazón".

EE UU cerca las corruptelas en la FIFA

Valcke, es descrito como el "funcionario de alto rango" de la entidad que los fiscales dicen que le transfirió esa suma en 2008 a Jack Warner. El secretario general, que no ha sido demandado ni acusado por ninguna mala práctica, es el segundo representante de la FIFA después del presidente Joseph Blatter. Su conexión en el caso fue informada previamente por The New York Times, que aseguró que Valcke dijo en un correo electrónico al diario que no autorizó el pago ni tenía el poder para hacerlo.

Los pagos por un total de diez millones de dólares fueron autorizados por el presidente de la Comisión Financiera y ejecutados de acuerdo a la normativa

Después de las noticias de su supuesta conexión con el caso, la FIFA anunció que Valcke no asistiría a la apertura de la Copa del Mundo Femenina Canadá 2015 que comienza el 6 de junio. "Es importante que atienda los asuntos en la sede central de la FIFA en Zúrich", aseguró la FIFA en un comunicado. Warner, un ex vicepresidente de la FIFA, está entre los nueve dirigentes de la entidad y cinco ejecutivos acusados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de formar parte de una red criminal que manejó más de 150 millones de dólares en sobornos.

Blatter, de 79 años, no está acusado personalmente y dejó entrever que Estados Unidos hizo públicas las denuncias la semana pasada para complicar su reelección en la FIFA. El pago de 10 millones de dólares es clave en la acusación contra Warner de aceptar un soborno para ayudar a que Sudáfrica ganara la sede del Mundial 2010. Por su parte, la FIFA ha asegurado que ni su secretario general Jerome Valcke ni ningún miembro de su junta directiva están involucrados en el pago de diez millones de dólares que centra una investigación por un posible soborno, relacionado con la concesión a Suráfrica del Mundial 2010.

"Los pagos por un total de diez millones de dólares fueron autorizados por el presidente de la Comisión Financiera y ejecutados de acuerdo a la normativa de la FIFA. Ni en el secretario general ni ningún otro miembro de la junta directiva estuvieron involucrados en el inicio, la aprobación ni la implementación de dicho proyecto", apuntó la FIFA en un comunicado.