Jorge Lorenzo
Jorge Lorenzo conversa con un mecánico en el box de Ducati. EFE

Cuando Jorge Lorenzo fichó por Ducati, sabía que tenía un reto colosal entre manos. La marca italiana no gana un título mundial desde que, en 2007, Casey Stoner se coronase con el campeonato. Desde entonces: un paso infructuoso de Valentino Rossi, una seria crisis institucional y hasta el cambio de propietarios ha tenido a los de Borgo Panigale a la espera de un mirlo blanco que les sacara del apuro. La pareja italiana formada por Dovizioso y Iannone no salió como esperaban, y tras las crisis internas en Yamaha, llamaron a la puerta de Lorenzo.

Sin embargo, los resultados no llegan. En la reciente carrera de Francia, el piloto español llegó a liderar la prueba con relativa comodidad... hasta que le fundieron sus rivales. No llegó a colarse ni entre los cinco primeros. Jorge Lorenzo no se adapta a la Ducati y la Ducati no se adapta a Jorge Lorenzo: los rumores acerca de una posible sustitución para la próxima temporada no se han hecho esperar, y Danilo Petrucci está como un lobo a las puertas esperando a que le den boleto al balear.

Ahora, en el diario 'Sport', apunta Josep Lluis Merlos que la situación es tal que Lorenzo se está planteando seriamente retirarse. O, al menos, tomarse un año sabático. El futuro pinta negro para él: las puertas de Honda están cerradas, tanto o más que las de una Yamaha de la que salió peor de lo que le hubiera gustado por su polémica con Rossi. De ahí, para abajo: no hay motos competitivas para un corredor con el caché de un Lorenzo que se ve entre la espada y la pared.

Alberto Puig, manager del equipo Honda, admitió claramente que Lorenzo no se ha adaptado a la Ducati y que no va a hacerlo nunca. La superioridad de un Dovizioso ya renovado frente al mallorquín es tal que está empezando a ser la comidilla constante en el paddock de MotoGP, y no se descarta que en las próximas semanas o incluso días se den noticias oficiales acerca de su destino.