El luchador de jiu-jitsu neozelandés Jason Lee denuncia que policías de Río de Janeiro lo secuestraron
El luchador de jiu-jitsu neozelandés Jason Lee denuncia que policías de Río de Janeiro lo secuestraron Twitter @jasonleejitsu

La Policía Civil de Río de Janeiro abrió una investigación sobre una denuncia del luchador de jiu-jitsu neozelandés, Jason Lee, quien aseguró haber sufrido un "secuestro relámpago" a manos de supuestos agentes de la Policía Militar en esta ciudad brasileña, informaron este lunes fuentes oficiales.



No sé que es más deprimente, el hecho de que esto le pase a extranjeros tan cerca de los Juegos o que los brasileños tengan que vivir con esto a diario.

El luchador afirmó en redes sociales que "policías en uniforme completo" lo detuvieron en un control de carretera el pasado sábado y lo obligaron a acompañarlos en un automóvil particular, bajo la amenaza de arrestarlo si se negaba a cumplir sus exigencias.



Según el deportista, que reside en Río de Janeiro desde el año pasado, los supuestos policías lo llevaron a dos cajeros automáticos y lo obligaron a sacar y entregarles cerca de 2.000 reales (unos 550 euros) antes de ponerlo en libertad.



Según la versión del luchador, el abordaje se produjo el sábado en la ciudad de Duque de Caxias, vecina a Río, cuando estaba volviendo a casa en un automóvil alquilado después de participar en una competición de jiu-jitsu en la localidad de Resende.

 Fue parado en un supuesto control de la Policía Militar, dijeron al diario Extra fuentes de la Policía Civil.

"Ayer fui secuestrado en Brasil. No por personas aleatorias con armas, sino por hombres de servicio uniformados. Fui amenazado para que entrase en su coche particular y los acompañase a dos cajeros electrónicos para retirar una gran suma de dinero. No sé que es más deprimente, el hecho de que esto esté ocurriendo a extranjeros tan cerca de los Juegos Olímpicos o el hecho de que los brasileños tengan que vivir en una sociedad que permite esta estupidez absoluta a diario. Este lugar está verdaderamente jodido en todos los sentidos de la palabra que puedas imaginar", escribió en Facebook.

Teme represalias

Lee denunció el secuestro relámpago a la Policía Civil, pero aseguró que omitió detalles, como la matrícula del automóvil en el que supuestamente fue llevado, por "miedo" a que se venguen los secuestradores.



El luchador ha publicado que se encuentra bien, pero ha denunciado que agentes de la Policía Militar se presentaron en su casa sin previo aviso, que les cerró la puerta y que tras contactar a su embajada y a la Policía Civil, se le ha asegurado que la Policía Militar no tendrá acceso a sus datos.

El supuesto incidente se produjo a pesar de que ya se ha puesto en marcha el operativo de seguridad de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, que cuenta con la participación de 22.000 militares.