Lewis Hamilton
Lewis Hamilton celebra su pole en el GP de Mónaco. Mercedes AMG F1

Lewis Hamilton ha celebrado a lo grande su 85ª pole, segunda de la temporada, y no es para menos. Después de una luchadísima clasificación por las calles de Mónaco, logró mejorar el casi perfecto tiempo que había hecho su compañero Valtteri Bottas justo antes.

El pentacampeón liderará un nuevo doblete de Mercedes al frente de la parrilla, pero hacerlo en el Principado vale casi doble, dada la dificultad para adelantar aquí. De ahí su alegría, máxime cuando su 1:10.166 lo había logrado pese a un muy mal tercer sector.

Los grandes protagonistas, estos en lo negativo, fueron los hombres de Ferrari. La enésima pifia del muro le costó a Charles Leclerc una dolorosa eliminación en la Q1, dado que le hicieron perder mucho tiempo en el pesaje y después esperaron demasiado para hacerle salir. La conclusión: el piloto más ilusionado por lograr un podio ante sus paisanos, se quedó en boxes en el peor momento posible y tiene prácticamente imposible llegar a los primeros puestos. Sólo hay que ver su cara al pedir explicaciones.

El problema es que en la Scuderia se centraron exclusivamente en Sebastian Vettel. El alemán había tocado el muro (algo que ya le costó un accidente en los libres) y pifiado sus opciones. En el muro de Ferrari se centraron en él y dieron por supuesto que Leclerc iba a pasar, pero no fue así. No obstante, y pese a llegar con solvencia al último corte en la Q3, Vettel no tuvo su día y saldrá 4º. Por primera vez esta temporada, saldrá fuera del 'top 3', que completó Max Verstappen.

Por detrás, Carlos Sainz mantiene su idilio con Mónaco y por quinto sábado en el Principado ha entrado en la Q3. Su 9º tiempo puede convertirse en un 8º si sancionan, como todo apunta, a Pierre Gasly por estorbar a otro piloto en la Q1. El madrileño ha puntuado siempre que ha corrido aquí.