Karim Benzema, delantero del Real Madrid.
Karim Benzema, delantero del Real Madrid, jugando contra la Juventus. EFE

Karim Benzema volvió a salir señalado del último encuentro del Real Madrid. A pesar del contundente triunfo del equipo blanco ante la Juventus en Turín, que prácticamente deja sentenciado el pase del equipo blanco a los cuartos de final de la Liga de Campeones, un amplio sector de la afición volvió a señalar al futbolista francés, que a diferencia del encuentro ante el PSG, donde a pesar de fallar ocasiones tuvo un peso positivo en el juego del equipo, pasó sin pena ni gloria por tierras italianas.

Sus cifras goleadoras le condenan. Benzema ha marcado 5 goles en 24 partidos de liga (1 tanto cada 327 minutos) y 2 en 6 encuentros de Champions League (2 en 209 minutos). Zidane sigue confiando en él, probablemente por su genuino perfil dentro de la plantilla, ya que es el único futbolista con soltura para jugar de espaldas a portería y ayudar a agilizar la circulación del equipo, más allá de la evidente conexión con Cristiano Ronaldo, muy del gusto del portugués, como él ha querido dejar claro en varias ocasiones.

Sin embargo la grada del Santiago Bernabéu está, en líneas generales, muy cansada de su falta de acierto en el remate, sin lugar a la duda, lo que más le está penalizando en este momento, y a ello hay que añadir que Lucas Vázquez, Asensio, Gareth Bale e Isco están en un gran momento de forma, por lo que muchos demandan a Zidane que busque una solución alternativa con el francés fuera del once para dar cabida a dos de estos cuatro de forma más regular.

Karim Benzema ha dejado en muchas ocasiones claro su deseo de continuar en el Real Madrid, algo que choca frontalmente con un sector de la grada que pide de forma abierta su salida. Es un caso radicalmente distinto al de Antoine Griezmann en el Atlético de Madrid, que en más de una ocasión ha dejado la puerta abierta a su posible salida, algo que ha enfadado a parte de un Metropolitano que durante un buen tramo del presente curso —sobre todo en un arranque en el que él no ofreció su mejor nivel— le ha señalado de forma evidente.

Sin embargo y coincidiendo con la llegada de Diego Costa, estamos viendo de nuevo al mejor Griezmann. El punta francés, que en varias ocasiones durante el arranque de temporada jugó como único delantero, ha visto cómo la llegada del hispanobrasileño ha supuesto un escenario más cómodo para él. Costa profundiza, brega con los centrales, hace movimientos largos y le da espacio al ex de la Real Sociedad, que está teniendo mucho más contacto con el balón y enseñando su mejor fútbol, lo que ha provocado que los más críticos hayan cambiado su punto de vista.

A ello hay que sumar unas cifras anotadoras "top", que le sitúan entre los máximos goleadores de la liga española. En el campeonato nacional, Griezmann lleva 17 tantos en 26 partidos (uno cada 128 minutos), mientras que en Europa ha sumado 5 goles en 10 encuentros (uno cada 161 minutos). Veremos qué protagonismo tienen ambos en el derbi de la capital, pero los dos franceses dejan ahora mismo un poso radicalmente distinto a cada una de sus aficiones. Benzema como señalado, y Griezmann como perdonado.