Cristiano Ronaldo y Gabriel Heinze
El delantero portugués del Real Madrid Cristiano Ronaldo (i) conduce el balón con la marca del argentino del Olympique Marsella Gabriel Heinze (d). EFE

El Real Madrid cumplió su objetivo en la Liga de Campeones y se clasificó para los octavos de final como líder del grupo C, en la última jornada de la fase, merced a la victoria lograda en el estadio Velodrome ante el Olympique de Marsella (1-3) en otra gran noche de Cristiano Ronaldo.

El conjunto de Manuel Pellegrini, que llegaba a Marsella sin un billete definitivo para la siguiente ronda (bastaba un descalabro de 3-0 para poner rumbo a la Europa League) mostró madurez desde el inicio, con Cristiano Ronaldo y con Higuaín como hombres más adelantados, y con Van der Vaart, Lass y Xabi Alonso de escuderos sobrios en la creación (Benzema y Raúl repitieron suplencia).

El Madrid pudo haberse ido al descanso arriba en el marcador

El portugués, cuestionado y criticado por su actitud el pasado sábado ante el Almería, tardó apenas 5 minutos en reivindicarse con su desborde físico y un auténtico golazo de falta directa, en un partido que se presentaba complicado para los madridistas.

El tanto sirvió para callar el 'infierno' francés y rebajar la presión propia madridistas, pero despertaba el ánimo vengativo del Olympique, que comenzó su particular 'batalla campal' y logró empatar en un arranque de casta y fortuna, tras un mal despeje de Raúl Albiol (Lucho González logró el empate en el minuto 10).

De ahí en adelante, poco fútbol e intercambio de golpes, como si de un combate de boxeo se tratase (literal). Sólo desbordes y detalles de Cristiano Ronaldo en campo francés, que pudo lograr el segundo a la media hora de juego si un remate de cabeza en un córner no se hubiera estrellado en el palo y si Higuaín, Pepe y Ramos hubieran aprovechado hasta tres rechaces en esa misma jugada.

Descanso y más emoción

El descanso no apaciguó los ánimos en ninguno de los dos equipos y la tensión se mantuvo intacta. Lass y Xabi Alonso seguía intentando elaborar en un ambiente hostil y un estadio amenazante (hasta cinco bengalas se encendieron en el partido y cayeron multitud de objetos), pero la mejor arma parecía seguir siendo el contraataque.

Con la clasificación cerrada, Pellegrini sacó a Benzema y Raúl

Albiol tranquilizaría un poco los ánimos, cuarto de hora después de la reanudación, al rematar con eficacia un rechace dentro del área del Olympique. Pero el tanto no bastaría para que el Real Madrid tuviera un final plácido en Marsella: Casillas haría penalti a Niang poco después y Lucho González tiraría al larguero.

Con la clasificación prácticamente asegurada, Pellegrini aplicó psicología sobre el banquillo y dio minutos a Benzema y a Raúl por Higuaín y Van der Vaart, aunque ninguno de los dos marcó.

El premio del tercer tanto blanco se lo llevaría nuevamente Cristiano Ronaldo, con justicia por su partido, tras reaccionar con rapidez a un despiste de la defensa del Olympique y darse un nuevo 'baño de multitudes'. El siguiente 'show', en octavos.

Ficha técnica:

1- Marsella: Mandanda; Bonnart, Diawara, Heinze, Taiwo; Lucho, Cissé (Koné, m.63), Cheyrou; Abriel, Niang (Valbuena, m.68); y Brandao (Morientes, m.78).

3- Real Madrid: Casillas; Ramos, Pepe, Albiol, Arbeloa; Lassana Diarra, Xabi Alonso (Mamadou Diarra, m.79), Van der Vaart (Raúl, m.72), Marcelo; Higuain (Benzema, m.63) y Ronaldo.

Goles: 0-1, m.5: Ronaldo; 1-1, m.11: Lucho; 1-2, m.60: Albiol; 1-3, m.81: Ronaldo.

Árbitro: Wolfgang Stark (ALE), amonestó a los locales Brandao y Heinze y a los visitantes Higuain, Casillas y Xabi Alonso

Incidencias: Partido de la primera fase de la Liga de Campeones disputado en el estadio Velódromo de Marsella ante unos 60.000 espectadores.