Caster Semenya
Caster Semenya, en la final del 800 en Río. EFE

El 'caso Semenya' no parece tener fin. O quizá sí.

Las quejas de las atletas sobre si debe o no permitirse a la sudafricana participar en una competición femenina duran ya casi una década. Se despierta el recurrente fantasma que desde 2009 acompaña a la atleta, cuando ganara el mundial de Berlín con niveles de testosterona tres veces más altos de lo normal.

"Si me ponen a Semenya y a diez hombres, no sabría decir quién es la mujer", dijo en ese entonces la atleta vallisoletana Mayte Martínez, (aunque luego tuvo que disculparse) haciéndose eco el sentir de varias atletas, que sospechaban del sexo de la campeona. Tiene una fuerte musculatura, voz grave y vello facial.

La IAAF tuvo que someterla a pruebas tras ese mundial, y concluyó que Semenya es hermafrodita. Tiene una anomalía cromosómica a causa de la cual no tiene útero y sí testículos internos. Semenya es hiperandrogénica y su cuerpo produce niveles inusualmente altos de testosterona, que promueve el crecimiento muscular.

Para comprobarlo, la atleta fue incluso sometida a la humillante prueba de desnudarse y permitir que le fotografiaran las partes íntimas. "Se sintió frustrada y enojada por la naturaleza humillante de los mismos", dijo Wilfred Daniels, que renunció a su cargo de entrenador en la Asociación Sudafricana de Atletismo por el tratamiento que las autoridades dieron al caso.

Un tema del que se tiene que defender constantemente. "¿Acaso quieres que te muestre mi sexo?", tuvo que responder a un empleado de una gasolinera en Sudáfrica que, al verla, puso en duda que fuera mujer.

Tras los análisis, las autoridades concluyeron que Semenya debía seguir compitiendo en las justas de atletismo femenino.

Los intentos anteriores de la IAAF por regular problemas como el de Semenya se vieron limitados tras un fallo de 2015 del Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) después de una apelación en nombre de la atleta india Dutee Chand, que tenía una prohibición de competir debido a sus niveles de testosterona.

¿Fin a su reinado?

El incuestionable y controvertido reinado de la atleta sudafricana, doble campeona olímpica en los 800 metros, en la media distancia podría llegar a su fin este año por una nueva regla sobre el hiperandrogenismo que le impedirá disputar carreras de 800 y 1.500 metros.

Una nueva regla, junto a otras, que será anunciada este jueves por la Federación Internacional de Atletismo (IAAF). El ente rector anunciará nuevas reglas para prevenir que las mujeres con esta condición, que produce niveles más altos de lo normal de testosterona, puedan correr distancias de 400 a una milla.

La IAAF entiende que es injusto que lo hagan, como el caso de Semenya.

Así, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo podría permitir a las atletas con hiperandrogenismo competir a nivel internacional solo si toman un medicamento para reducir los niveles naturales de testosterona.