Carolina Marín celebra su pase a la final.
Carolina Marín, a la final de bádminton olímpica EFE

Carolina Marín entró gritando. La celebración de la onubense resonó a cada punto conseguido durante la final de bádminton en Río, disputada contra la india Pusarla Venkata.

La táctica ha sido uno de los detalles más comentados de Marín durante todo el campeonato, incluso más que su hazaña de destronar la hasta ahora campeona olímpica, la china Li Xuerui, en semifinales.

El oro ha sido un nuevo empujón al palmarés español, pero estos juegos también han ayudado a confirmar un talento demostrado sus títulos continentales sub-17 en 2009 y sub-19 en 2011.

Carolina, con solo 23 años, se ha proclamado campeona del mundo dos años consecutivos en un deporte claramente dominado por Asia. En 2014, se hizo con el oro, el primero para una jugadora europea desde la victoria de la danesa Camilla Martin en 1999.

Repitió el primer puesto en 2015,  sumando dos metales consecutivos y haciendo historia: fue la primera jugadora no china, y la cuarta en competición, en revalidar título

"Como si derrotas a Usain Bolt"

Sus primeros metales llegaron con tan solo 16 años, cuando voló desde su ciudad natal, Huelva, a los campeonatos europeos. En 2012 encaró los Juegos Olímpicos de Londres, aunque fue eliminada en la fase de grupos tras enfrentarse a Li Xuerui, la misma a la que se enfrentó este miércoles de cara a la final y con la que ya suma cinco enfrentamientos, tres de ellos a favor de la asiática.

Marín se hace notar. Su alarido de amenaza, más agudo a medida que completa los sets, complementa una actitud fuerte en la pista, que ejecuta con firmeza y velocidad en la defensa.

Hemos construido el camino como nos ha dado la gana."A las chinas les influye mucho cuando les gritas", explicaba a un diario de su Andalucía natal, "porque ven que sigues ahí luchando, que no te rindes". La victoria de la española es, para su entrenador, un milagro muy trabajado. "Esto es como si un tío de las Maldivas le gana a Usain Bolt en los 100 metros", explicaba a El País.

Y revela la clave del éxito de Carol: "No tenemos unos patrones marcados y hemos construido el camino como nos ha dado la gana", algo que se contrapone a la tradición y técnica asiáticas.

Marin ha destronado a Li Xueriu, que atesora 23 títulos, y ha  completado la jugada imponiéndose a Pusarla Venkata y colocando no solo la novena medalla -sexto oro- al palmarés español, sino la corona al bádminton nacional.