Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol.
Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol. EFE

Cuando falta apenas una semana para que se cumplan dos meses con Luis Rubiales al frente de la Real Federación Española de Fútbol, la gestión del ex presidente de la AFE se presta a análisis por la cantidad de polémicas en las que se ha visto envuelto. La última, con el Sevilla FC, representado por su presidente, Pepe Castro, con el que protagonizó una enérgica discusión en varios programas deportivos nocturnos a colación de la Supercopa.

Desde su llegada al cargo el pasado 17 de mayo, Rubiales ha estado en el foco de la noticia por sus decisiones, con partidarios y detractores.

Adiós a Sánchez Arminio

Lo primero que hizo Luis Rubiales nada más acceder a la presidencia de la RFEF fue destituir a Victoriano Sánchez Arminio como presidente del Comité Técnico de Árbitros (CTT) para renovar el estamento y puso en su lugar a Carlos Velasco Carballo. Sánchez Arminio llevaba al frente del CTT 25 años.

El lío Lopetegui

Sin duda, el episodio que más páginas ha llenado y ha sido protagonista en debates y tertulias es la decisión de echar a Julen Lopetegui del cargo de seleccionador a dos días de debutar en el Mundial de Rusia por haber fichado por el Real Madrid para cuando España concluyera su participación en la cita. Rubiales argumentó falta de lealtad y Florentino Pérez, en la presentación de su nuevo entrenador, atacó duramente al presidente de la RFEF por lo que consideraba una desproporcionada e injusta reacción.

Y, entonces, llegó Hierro. El director deportivo fue el encargado de dirigir a España en un Mundial en el que no ha dado la talla, motivo por el cual la continuidad no se ha planteado y es ahora Luis Enrique, con Molina de director deportivo, el que dirigirá a la selección. En 54 días, por la RFEF han pasado tres entrenadores de la selección absoluta diferentes y dos directores deportivos.

Tensión con Javier Tebas

Las relaciones entre el presidente de la RFEF y el presidente de la Liga, Javier Tebas, no son muy cordiales. Cuando Rubiales venció a Larrea en las elecciones, Tebas le felicitó apuntando que "no está capacitado" para llevar el cargo. Rubiales contraatacó señalando la tendencia a faltar al respeto del máximo mandatario de la Liga, lo que ha generado mucha tensión entre las dos instituciones clave del fútbol español.

La Supercopa, un problema con el Sevilla

La decisión de fijar la Supercopa de España a partido único este año ha molestado, y mucho, al Sevilla. El club hispalense se enfrenta al Barça por el título en una competición que, hasta ahora, siempre se ha disputado a doble partido. El Sevilla, con su presidente Pepe Castro a la cabeza, ha rechazado por completo la decisión unánime y unilateral de la Junta Directiva de la RFEF y argumenta que se trata de una medida que nace con el objetivo de beneficiar al FC Barcelona que, en las mismas fechas, tiene pactado un partido amistoso.

Sin duda, en apenas dos meses, Rubiales ha dado un giro al fútbol español con mano firme, pero está poniendo 'patas arriba' a las instituciones y ganando amigos y enemigos casi a partes iguales. En su candidatura prometió valores y transparencia y eso, para bien o para mal, lo ha mantenido a rajatabla.