David Villa celebra un gol en el Mundial de Brasil
El delantero español David Villa celebra el gol marcado ante la selección australiana, durante el partido Australia-España, del Grupo B del Mundial de Fútbol de Brasil 2014. ANTONIO LACERDA / EFE

La selección española se despidió del Mundial de Brasil con un triunfo sobre Australia en el que brilló, por ganas y por presencia, uno de los pocos jugadores que ha confirmado su retirada del equipo nacional: David Villa. El asturiano, que no participó en los compromisos frente a Holanda y Chile, desplegó sobre el lamentable césped del Arena da Baixada de Curitiba una intensidad y un afán desconocidos en el plantel hasta este lunes. Villa, en apenas 20 minutos, se convirtió en el mejor jugador de España en todo el Mundial. Y eso a pesar de que era uno de los cuestionados en la convocatoria y que el seleccionador, acaso erróneamente, optó por sustituirle en los primeros diez minutos del segundo tiempo. Un cambio que aceptó y asumió como pudo, aunque se mostró abatido en el banquillo. Así se cierra un libro brillante.

Villa ha marcado más goles que Maradona en los Mundiales (9) y cierra su cuenta con la selección en 59

El que ha sido delantero del Atlético de Madrid durante esta temporada se movió por todo el campo, se ofreció, esbozó asociaciones y pases de la muerte; y no dudó en rematar, o en intentarlo. Su irrupción fue la mejor noticia para una España que en los primeros minutos, con aparente cabreo de Vicente del Bosque inclusive, parecía repetir sus errores frente a Chile. Atascada en la línea de medios, tibia en defensa, la selección sufrió un par de arañazos australianos en los primeros compases. Alguna imprecisión hasta de Reina, que debutaba en la portería, volvía a alimentar el pesimismo. Sin embargo Villa, que ha marcado más goles en los Mundiales (9) que Diego Armando Maradona y ha firmado 59 tantos con la selección, espoleó a una España sin nada más en juego que el honor y el peso de una estrella sobre su escudo.

Villa, sólo él, fue capaz de disimular una España que en términos de posesión tampoco andaba fina. Sucedió que a los 36 minutos, aprovechando un servicio de Juanfran desde la banda derecha, David Villa batio a Ryan de espuela y sumó otro tanto para la estadística: es el máximo goleador de España. Antes, también de tacón, asistió a un Jordi Alba que no aprovechó la ocasión. Para entonces ya lo había probado en un par de ocasiones. Otro par claras llegarían después mediante un disparo lejano de Koke que repelió el portero aussie a córner (min 40) u otro sacado bajo palos por Wilkinson (min 45).

España, con su victoria sobre Australia, evita ser el peor campeón del mundo de los eliminados en la primera fase: Francia, en 2002, perdió dos partidos y empató uno

El 0-1 del descanso tardó en tener continuidad en la segunda parte, cuando de inicio España perdió el balón y sufrió demasiado con acometidas algo anárquicas de los oceánicos. Australia ganó metros y presencia; y España apenas apretó en el área rival con un acercamiento de Iniesta que dudó entre tirar o pasar (lo haría, mal, a Koke). El bajón español más acusado llegó con la salida del campo de Villa: Vicente del Bosque optó por dar entrada a Mata y pensó en el guaje, que mostraba su pesar con un claro "no, hombre, no" con cierta lógica: era su último partido con la selección, había sido el más destacado y quedó un tanto abatido en el banquillo.

Sin Villa en el campo España vivió momentos complejos porque Australia, sin un fútbol del otro mundo, despertó algunas dudas. Sin apenas empuje se plantaba en las cercanías del área de Reina. Y allí, en un par de ocasiones, Sergio Ramos volvió a desplegar imprecisiones que en esta ocasión no resultaron fatales (mejoraría el andaluz en algún oportuno cruce posterior, todo hay que decirlo). Los merodeos más serios de Australia finalizaron con la conexión entre Iniesta (mejorado en su partido 100 con la roja) y Fernando Torres del minuto 68: el manchego metió un balón magistral y el de Fuenlabrada, que como Villa también ha marcado en tres mundiales consecutivos, mandó el balón al fondo de la red. Un 0-2 con el que creció España entre largas circulaciones, un sucedáneo del estilo que la encumbró durante un lustro, y así acabaría llegando un tercer tanto de Mata, una salida al contragolpe marrada por Torres (que quiso hacerlo todo), un disparo soberbio de Silva desde fuera del área (min 88), una llegada de Fábregas y una falta lejana de Ramos. Un 0-3 anecdótico; maquillaje balompédico ante un público hostil y guasón. El final de una época.

Ficha técnica

0 – Australia: Ryan; McGowan, Wilkinson, Spiranovic, Davidson; Jedinak, McKay; Leckie, Bozanic (Bresciano, min 71), Oar (Troisi, min 60); y Taggart (Halloran, min 46).

3 – España: Reina; Juanfran, Albiol, Ramos, Alba; Xabi Alonso (Silva, min 83), Koke, Cazorla (Cesc Fábregas, min 67); Iniesta, Villa (Mata, min 55); Fernando Torres.

Goles: 0-1 (min 36): David Villa, de espuela a pase de Juanfran. 0-2 (min 68): Fernando Torres, tras una jugada de Iniesta. 0-3 (min 81): Mata.

Árbitro: Nawaf Shukralla (Bahrein). Mostró cartulinas amarillas a Sergio Ramos (min 61) y  Spiranovic (min 88), Jedinak (min 90+1).

Incidencias: tercer partido del grupo B del Mundial de Brasil disputado en el estadio Arena da Baixada de Curitiba sobre un césped en lamentables condiciones de juego. En las gradas se registraron incidentes entre aficionados españoles y brasileños.