Leo Messi
Leo Messi, durante el Argentina-Venezuela. EFE

El regreso de Leo Messi no sirvió para mejorar la imagen de Argentina, que sufrió una derrota sin paliativos ante Venezuela en un partido amistoso celebrado en el Estadio Wanda Metropolitano de Madrid.

Argentina tiembla en defensa, no tiene filtro alguno en el centro del campo -Paredes y Lo Celso fueron demasiado livianos- y le falta un rematador certero, porque Lautaro hizo añorar en la primera mitad al "Kun" Agüero, el gran ausente de la convocatoria, y  Benedetto quedó inédito en la segunda.

Venezuela, al contrario, sí sabe a lo que juega, porque lleva un proceso más largo (desde el 1 de abril de 2016, cuando Rafael Dudamel se hizo con el mando) y ha integrado con naturalidad a los sub'20 que se proclamaron hace dos años subcampeones del mundo.

Marcó Rondón en el primer remate (minuto 6) y Murillo en el último antes del descanso, pero entre medias pudo hacerlo Machis, que solo ante  Armani estrelló el balón contra el meta argentino (minuto 36) y el propio Rondón, cuyo remate de cabeza cruzado salió fuera por poco (minuto 40).

Argentina no mostró en todo el primer tiempo más que los destellos de Messi. Un poco del "10" aún sigue siendo mucho en esta albiceleste, que se agarra al ídolo como única tabla de salvación.

Destellos del ‘10’

Messi tardó media hora en activarse, pero cuando lo hizo dejó un eslalon de tres jugadores con pase a la cabeza de Lautaro (minuto 30), pero el del Inter no pudo superar a Fariñez. Volvió a dejar rivales a su paso en el consiguiente córner -sin encontrar rematador- y se topó con el arquero vinotinto con un disparo desde fuera del área, en el minuto 38.

Tras el descanso, el capitán albiceleste volvió a rescatar a su selección. A la hora de juego, recuperó un balón en el centro del campo, lo condujo con un par de toques con el pecho y abrió a la banda, donde Lo Celso vio el desmarque de Lautaro para que, esta vez sí, el delantero del Inter superase a Fariñez.

Sin embargo, el gol no asustó a Venezuela. Dudamel cambió su ataque, con la entrada de Soteldo y Josef Martínez, y la apuesta le salió bien.

En el minuto 75, el goleador de la MLS se fabricó un penalti, por obstrucción dentro del área de Foyth, y lo ejecutó de forma poco ortodoxa pero efectiva, para asegurar un histórico triunfo de la Vinotinto, que incluso pudo disfrutar del tramo final del partido de los "olés" de la mayoritaria afición venezolana.

Argentina, deslucida e impotente en el tramo final, deberá buscar soluciones contrarreloj. Porque Scaloni sólo tiene confirmado el cargo hasta la Copa América y, por el momento, con Messi solo, aún no es suficiente.