Ana María Vidal y Borja González
La gallega Ana María Vidal y el melillense Borja González, seleccionadores de voley playa de las Islas Cook. FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE VOLEIBOL (RFEVB)

Gallega de 31 años ella y melillense de 32 él, Ana María Vidal y Borja González son los dos últimos ejemplos de la capacidad del deporte español para exportar personal cualificado. Y nunca mejor dicho. A 20.000 kilómetros de distancia imparten su cátedra en el mundo del voley playa. Vidal y González,  dos jugadores de voleibol con mucha experiencia en las Superligas españolas, son los actuales seleccionadores de voley playa de las Islas Cook, el país resultante de un archiélago ubicado entre Hawái y Nueva Zelanda. Poco más de 21.000 habitantes entre sus 15 ínsulas principales.

Es un cambio muy brusco, estar abierto a una nueva cultura, una nueva forma de ver el deporte y de entender la competición

"Fue un cúmulo de casualidades", relata Ana María Vidal sobre el origen de tan osada aventura. "Una de nuestras principales condiciones era poder vivir juntos, y nuestro representante nos puso en contacto con el  Auckland Central Volleyball Club. En principio, su idea era ficharnos como jugadores, pero al ver nuestro currículum surgió la posibilidad de contratarnos como entrenadores. La gran casualidad fue que el presidente resultó ser de las Islas Cook. A través de él, contactamos con el presidente de la federación y nos fichó para trabajar con la selección", declara.

Esta semana, según informa la Federación Española, los técnicos han estrenado sus cargos en competición oficial, en el Campeonato de Oceanía primero y en la Continental Cup regional después. En esta última sus parejas son finalistas.

"Tenemos que reconocer que nosotros tampoco sabíamos mucho de las Islas Cook cuando llegamos. Es un país pequeño, con sólo 20.000 habitantes. Gran parte de la población está en Nueva Zelanda y la base de la selección vive en Auckland, que es donde nosotros hemos trabajado. El sitio es para verlo, un paraíso como las que vemos en televisión, con palmeras, agua cristalina, arrecifes de coral, etc.", destaca Vidal.

Entre playas de finísima arena y agua trasparente, es evidente que la adaptación no fue fácil para la ex jugadora de equipos como AD A Pinguela, JAV Olímpico o UCAM Murcia y para el ex colocador de escuadras como CV Melilla, Voley Guada o Emevé. "Es un cambio muy brusco, estar abierto a una nueva cultura, una nueva forma de ver el deporte y de entender la competición", declara Vidal.

"La vida aquí es muy tranquila, la gente vive muy bien y siempre busca tiempo para el deporte y disfrutar su tiempo libre. El país es precioso y tienen mucho respeto por la naturaleza. Creo que se puede recorrer el país de punta a punta siguiendo rutas de senderismo", comenta.

La gallega  señala la sorpresa con determinadas costumbres locales: "Por ejemplo, la reacción que tuvimos los dos el primer día en el supermercado, viendo a la mitad de los clientes descalzos. Con el tiempo nos hemos dado cuenta de que es normal ver a los kiwis descalzos por todas partes, pero también es normal verlos en pijamas de animales", señala.