Los Lakers pierden el primer 'match-ball': golpe en la mesa de los Warriors para forzar el sexto partido

  • Golden State venció con contundencia (121-106) a los angelinos, que tendrán una nueva oportunidad este sábado.
Stephen Curry encesta ante LeBron James y Lonnie Walker en el quinto partido de la serie.
Stephen Curry encesta ante LeBron James y Lonnie Walker en el quinto partido de la serie.
Getty Images
Stephen Curry encesta ante LeBron James y Lonnie Walker en el quinto partido de la serie.

Todo parecía perdido en el Chase Center tras la derrota de los Warriors en el cuarto partido de la serie ante los Lakers. La desventaja (1-3) parecía insalvable, pero un campeón no se rinde tan fácilmente -sino que se lo digan al Real Madrid-. Ante su gente, Golden State dio un golpe en la mesa para vencer a los angelinos (121-106), que perdieron su primer 'match-ball', y forzar el sexto duelo.

El inicio del partido anticipó que la franquicia de San Francisco salía con hambre: arrancaron con un contundente 19-7, aunque la distancia al final del primer cuarto (32-28) terminó siendo menor. No importó, porque el empuje de los heptacampeones de la NBA siguió intacto

Así lo atestiguan los datos. Fueron suyos todos los cuartos -menos el tercero, que acabó en empate-, marcaron más triples (13 de 35, por los 10 de 27 del rival), ganaron más rebotes (nueve ofensivos y 39 defensivos, por los siete y 31 de los Lakers) y anotaron más tiros libres (el 93,3% frente al 80%) y más tiros de campo (el 51,1% frente al 48,3%). Una verdadera barbaridad.

LeBron y Davis comparecieron, como de costumbre, metiendo más de una veintena de puntos cada uno. Pero nadie podía parar a los Warriors en su cancha, con el empuje de su afición, y con una eliminatoria que remontar. Es su especialidad, ya lo han demostrado antes.

King James se echó a los Lakers a la espalda todo lo que pudo. Tres triples suyos en la segunda manga empataron a 50 el duelo. Pero Golden State se mantuvo firme hasta lograr un parcial de 16-5 e irse al descanso 11 puntos arriba (70-59). Fue gracias a la buena racha de Wiggins, que marcó desde todas las zonas, el par de triples de Thompson y otro triplazo de Curry sobre la bocina.

El base fue el gran líder de su equipo en el tramo final del partido, cuando mejor estaban los Lakers. Otro tiro de tres suyo, esta vez en suspensión, sirvió para cortar cortar la dinámica favorable en la que habían entrado los angelinos, que siguieron luchando a pesar de perder a Davis, muy importante en los planes de la franquicia californiana. 

El pívot abandonó el choque por un golpe en la cabeza de Looney cuando luchaban por un rebote, y los problemas de equilibrio le impidieron regresar a la pista. Aún así, los Lakers consiguieron recortar puntos para llegar al último periodo con 82-93 en el marcador.

Quedaban esperanzas de cerrar el pase a la final de Conferencia para los californianos, sobre todo tras los cinco balones perdidos de los Warriors y su cero de nueve desde el arco. Pero Curry volvió a dar vida a los suyos. Cinco puntos consecutivos y un triple -otro más- metió a Golden State otra vez en el partido después de haber fallado 11 tiros de tres.

Entre Stephen y Andrew dibujaron la senda de la victoria para el vigente campeón anotando desde la distancia media para irse a una ventaja de 18 puntos y terminar el partido con 121-106. El sábado los Lakers volverán a tener una nueva bola de partido, y los Warriors, la oportunidad de empatar para llevar la serie al séptimo partido.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento