Al Shahrani se recupera en Alemania de su mandíbula rota... ¡por orden del príncipe heredero saudí!

Al Shahrani y Al-Owais chocan durante el Argentina-Arabia Saudí.
Al Shahrani y Al-Owais chocan durante el Argentina-Arabia Saudí.
Sebastian El-Saqqa

La histórica victoria de Arabia Saudí del pasado martes por dos goles a uno frente a Argentina del Mundial de Qatar impactó al planeta entero, y sigue dando mucho que hablar más de 24 horas después de que se consumara. Todos sus protagonistas, los héroes saudíes que lograron la hazaña, han dado la vuelta al mundo por su arrojo y su descaro a la hora de plantar cara a la albiceleste, y sobre todo, por su forma de sufrir y de celebrarlo, igual que sus aficionados, a los que se pudo ver imitando frente a los argentinos la icónica celebración de Cristiano Ronaldo. Ali Albulayhi estuvo advirtiendo al mismísimo Lionel Messi de que les ganarían el partido desde el minuto 53, cuando su compañero Salem Al-Dawsari marcó el 1-2, y el monarca Salman bin Abdelaziz declaró el miércoles como día festivo en todo el país. Así de importante fue el triunfo ante los argentinos.

Todo no fueron buenas noticias, no obstante, para la selección de Arabia Saudí. En los compases finales del encuentro, con los árabes encerrados y agrupados para conservar el resultado, el defensa Yasser al Shahrani persiguió un balón aéreo dentro del área que llegaba con peligro hacia un jugador argentino cuando colisionó con su portero, Mohammed Al-Owais. Al Shahrani no quitó la mirada del balón en ningún momento, por lo que fue incapaz de ver la salida del guardameta, que tampoco avisó de que salía de puños a despejar. El resultado fue un rodillazo a la mandíbula de Al Shahrani, que cayó desplomado con una herida evidente en la cara y abandonó el partido en camilla. Mientras, un asustado Al-Owais lloraba sobre el césped y se llevaba las manos a la cara, temiendo lo peor.

Sin embargo, la compleja situación del lesionado Al Shahrani pegó un vuelco en los minutos posteriores a su choque con Al-Owais. Si bien es cierto que el defensor sufre una fractura de mandíbula que le hará perderse el resto del Mundial, como ha confirmado la federación de su país, la propia gesta frente a Argentina sirve de sobra como anestesia contra el dolor. Y eso no es lo mejor, porque además el defensa ha recibido la mejor atención médica posible después de su percance. En otro acto de generosidad de la familia real saudí dentro de la victoria, y por orden del príncipe heredero saudí y hombre fuerte del país Mohamed Bil Salman, Al Shahrani fue trasladado en jet privado a una clínica de Alemania para sanar la lesión tras haber sido operado de urgencia por una hemorragia interna.

Otro nuevo gesto de felicidad y solidaridad, aunque también de ostentación y de poderío financiero, que demuestra la verdadera importancia y trascendencia del fútbol en el mundo árabe, y de conseguir para un país tan alejado de las superpotencias futbolísticas un resultado como ese 1-2 ante toda una bicampeona del mundo. Sus dirigentes y monarcas no están ciegos y saben que el fútbol mueve masas de dinero y de gente, por lo que un triunfo así solo podía ser beneficioso, y nada mejor que ser agradecidos y premiar todo lo posible a sus héroes locales (todos juegan en la Liga de Arabia Saudí). Ya desde Alemania, además, el lesionado futbolista de 30 años quiso tranquilizar a los aficionados con un mensaje: "Quiero tranquilizar sobre mi estado de salud, estoy mejor. No me olviden en sus rezos. Felicidades por la victoria. Gracias".

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