Maldini se aleja de twitter por los insultos que recibe y reabre el debate sobre el acoso en redes a los famosos

Michael Robinson, Carlos Martínez y Maldini
Michael Robinson, Carlos Martínez y Maldini
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El comportamiento de los usuarios en las redes sociales se ha polarizado hasta el extremo, sea el asunto que sea. Política, cine, programas de televisión o deporte, el uso y sobre todo el abuso está llevando a un serio problema por las continuas faltas de respeto, insultos y, en casos más extremos, amenazas.

Los famosos son los que más lo sufren, incluso en algo tan 'nimio' como el fútbol. Comentaristas y periodistas reciben a diario innumerables menciones que en muchos casos son de todo menos agradables, y eso acaba haciendo mella. Es lo que le ha ocurrido a Julio Maldonado 'Maldini'.

El experto en fútbol internacional ha empezado a alejarse de las redes sociales, y de twitter en concreto, ante la presión que recibe día a día por sus comentarios en televisión o en la radio. Lo ha contado Rubén Martín, narrador en 'Tiempo de Juego' de COPE y buen amigo de Maldini.

"Incluso que ha filtrado las menciones y restringido las respuestas. Esos insultos se multiplican -claro- después de un partido del Madrid o del Barça en la TV. No os cuento ya si es después de un Barça - Madrid", relata Martín, que normalmente narra los partidos del Atlético o el Valencia entre otros. "Le he dicho que está muy expuesto. Es la tele, es su curro. Él dice que no le compensa. Tiene 1M de seguidores en Twitter. Estaba fastidiado, se lo he notado en la voz. Le he dicho lo que cualquiera de vosotros estará pensando: ¿cómo puede ser que uno de los tíos más respetados de este oficio se esté planteando marcharse de Twitter?", se cuestiona.

Aunque califica a Maldini como uno de los periodistas más respetados, admite que no todos llevan bien los insultos. Otros, como el desaparecido Michael Robinson, también sufrían estas situaciones.

"A Michael también le bombardeaban después de cada partido. Tuvo que esperar a anunciar que tenía cáncer para darse cuenta, quizá para su sorpresa, de toda la gente que le quería, le admiraba, le respetaba...y lo había hecho durante años en silencio. Y de repente, se dio cuenta de que el ruido era tan pequeño que ya no se oía. No eran nadie. No representaban nada", relata Martín.

Pero el problema, opina el narrador, no es la red social en sí, sino que esta es un reflejo de la sociedad, por lo que pide un poco más de empatía. "Twitter es el reflejo del problema. El espejo. Maldini es un tío cojonudo. Michael era la hostia. Si cada vez que pensamos algo bueno de alguien también lo compartimos, ayudamos a eliminar la imagen deformada e irreal que ofrece Twitter. Ojalá lo hagamos más. Hay quien piensa que no aceptar insultos es tener la piel muy fina. El que acepta el insulto, o la violencia, como manera de expresarse. El que cree que en algún momento está legitimado a hacer eso, habrá dejado de leer hace un rato. A los que habéis llegado hasta aquí, ojalá le digáis algo bueno a alguien que creáis que lo merece. Porque quizá le pase como a Maldini, que tiene mucho cariño y respeto silencioso que no oye, y hay que ponerle un altavoz", pide.

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Acabo de colgar a Maldini y me ha contado algo que me ha dejado medio preocupado. Igual es por el tiempo libre que tengo aquí confinado por el PCR positivo🤣🤣. Por si no fuera eso, lo voy a compartir con vosotros: me estaba contando que se ha alejado de Twitter por la cantidad de insultos que recibe. Incluso que ha filtrado las menciones y restringido las respuestas. Esos insultos se multiplican -claro- después de un partido del Madrid o del Barça en la TV. No os cuento ya si es después de un Barça - Madrid. Le he dicho que está muy expuesto. Es la tele, es su curro. Él dice que no le compensa. Tiene 1M de seguidores en Twitter. Estaba fastidiado, se lo he notado en la voz. Le he dicho lo que cualquiera de vosotros estará pensando: ¿cómo puede ser que uno de los tíos más respetados de este oficio se esté planteando marcharse de Twitter? Yo diría que Maldini es el periodista deportivo más querido de este país. No me imagino una sóla razón por la que pueda caerle mal a alguien. Le he dicho que los que insultan son una minoría ruidosa, a veces incluso organizada. En los estadios sólo se oía a los ultras, pero los gritos no hacen mayorías. "¿Cuántos del millón de seguidores que tienes te insultan? ¿3.000? ¿5.000 como máximo? Eso es el 0.3% de quien te sigue. Si te vas, el otro 99.7% pensará: "joder, a los que somos normales y sólo le leemos...a los que a veces comentamos respetuosamente o, en la mayoría de las ocasiones, asentimos o discrepamos en el silencio de nuestra pantalla, no nos tiene en cuenta". Y pensando en Maldini, y en el estruendoso silencio que provocamos la mayoría silenciosa que no compartimos ni los halagos, acaso por pudor, me he acordado de Michael Robinson. A Michael también le bombardeaban después de cada partido. Tuvo que esperar a anunciar que tenía cáncer para darse cuenta, quizá para su sorpresa, de toda la gente que le quería, le admiraba, le respetaba...y lo había hecho durante años en silencio. Y de repente, se dio cuenta de que el ruido era tan pequeño que ya no se oía. No eran nadie. No representaban nada. En la semana en la que le hemos vuelto a despedir y llorar a través de "Good, better, best"...(sigue)

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