Guiados al desastre

La Policía de Murcia guiará a los alumnos a las escuelas. Aquellos padres cuya preocupación por los hijos es quitárselos de encima aparcándolos en el colegio y culpando al profesor de los suspensos, a los que compran videojuegos con tal de que no den por saco, estarán muy contentos de que la Policía les lleve a los zagales a la escuela y librarse así un poco más de la carga que supone haber tenido hijos por capricho.

Lo malo es que lo único que harán los agentes, que ya es bastante y que deberían copiar en Cartagena, es diseñar itinerarios seguros para que los críos (que tendrán que pagar nuestras pensiones) acudan a los centros a tocarse el pijo o la seta sabiendo que con cuatro asignaturas suspensas pasarán de curso. Y losprofesores cogiendo bajas por depresión ante un sistema educativo y una actitud de muchos padres que premian la holgazanería en lugar del esfuerzo. Pero, eso sí, el camino será más seguro.