El truco del almendruco

La picaresca popular (del pueblo quiero decir, no me refiero a lo de Aznar con la cadena Fox) ha puesto de moda unos trucos para evitar dar positivo en los controles. Son a cada cual más original y divertido.

Tenemos el de colocarse un grano de café bajo la lengua. Otro muy simpático es el de pegarse unos tragos de elixir mentolado al avistar el control, y yendo aún mas allá, tenemos el de tomarse un antiácido antes de que el agente te invite a soplar. Otras fuentes de ‘sabiduría popular’ aseguran que haciendo ejercicio antes de coger el coche (como si apeteciera, tras trasegar unas cañas, practicar capoeira) se puede engañar al etilómetro.

Los médicos sostienen que nada de todo esto tiene efectividad probada. Que el hígado tiene su ritmo de depuración, lento hay que decir, de siete gramos de alcohol a la hora, y nada hace que se acelere el proceso. En los próximos meses van a llegar brebajes que anuncian maquillarán en un control el pedo que llevamos. Mentira. Daremos positivo.