No más daños

Creo que lo que está pasando en París es una auténtica vergüenza. Los árabes se sienten discriminados, y yo no creo eso, porque muchos establecimientos de París y Francia, en general, están llenos de empleados musulmanes. Creo que en ese país no existe el racismo contra ellos.

Espero que los musulmanes recapaciten y no provoquen más daños en esta preciosa Ciudad de la Luz.