La emigración, bomba de relojería

La emigración que está viniendo a España es una bomba de relojería. Hay más de dos millones de parados, la mayoría no cobran. Cuatro o más millones de españolitos con contratos basura, temporales y precarios. Otros muchos amenazados con la deslocalización, la GM en Aragón, por ejemplo. Tras la entrada del euro, el coste de la vida se ha disparado, los pisos están por las nubes y los impuestos crecen.

Nuestra capacidad de acogida es finita y limitada. Podemos ser generosos, pero no estúpidos. Donde comen cuatro, no comen cuarenta. España no puede solucionar el hambre y la miseria de toda África y América del Sur. Si los políticos de derecha e izquierda, más los ciudadanos que se llaman ‘solidarios’ siguen abriendo puertas, nos acabarán por meter en un lío muy serio.