Desconcierto en los Jonas Brothers

Ayer estuve, como padre, en las colas del Palacio de los Deportes en las que las televisiones se afanaban por sacar la noticia de las adolescentes intentado ver a sus ídolos. Lo que no salió es la mala oganización que hubo a la hora de entrar. Una Policía Municipal (4) casi inexistente (recordemos que el acto es en un recinto de la Comunidad de Madrid) y una división de Policia Nacional antidisturbios (los UIP) para montones de niñas deseosas de ver a sus ídolos que estuvo a punto de cargar, si bien es verdad que no vinieron con cascos, ni con escudos.

Faltaba alguien que hubiese organizado las colas, que hubiese dado instrucciones a la hora de entrar. Eso normalmente lo hace el servicio de protección civil de los ayuntamientos inexistente en Madrid pues la prevención y planificación de eventos no existe, solo existe el Samur sanitario.

No hubo una desgracia, y se estuvo a punto de cargar contra niñas porque alguna madre organizó las cabeceras de las filas y los padres contuvimos a las niñas, pero es injusto cómo se deja la seguridad en manos de nadie; así no podemos ser olímpicos. Con un megáfono, algo de idea y unas cuantas personas se habría evitado incluso el conato, que es lo que hay que evitar en seguridad.