Nuevas tecnologías, viejas costumbres

Antes que nada, quiero decir que estoy de acuerdo con respecto a los avances tecnológicos que, cada vez con mayor rapidez, inundan nuestra sociedad, aunque también hay algunos que asustan. Es el caso de unos cascos con detección facial que reproduce canciones en función de nuestro estado de ánimo, sacando la lengua. Aunque como todo invento japonés, es caso aparte.

Pero, con lo que no estoy conforme es que los libros impresos puedan ser electrónicos, aunque puedan ser muy cómodos de llevar -no de leer-; desde mi punto de vista, la imagen que tengo en mi cabeza de lo que es un libro no se asemeja en nada a esta nueva realidad. Cierto es que todavía no se ha implantado fuertemente, pero mi duda cuando sea así es si el libro de papel desaparecería. Sinceramente, espero que no porque sería una pena acabar con las viejas costumbres.