Horror de la calle Miguel Hernández

Hace poco, la Policía Local dijo que iba a controlar a los gorrillas. Pues bien, no sé qué habrá ocurrido en otras zonas de Murcia, pero en la calle Miguel Hernández, del barrio del Infante, siguen ahí día y noche.

Además, el problema de la doble fila y de los pitidos de los coches que se quedan atrapados sigue siendo crónico. Lo más llamativo es que el cuartel de la Policía Local está a menos de 300 metros.