Hambruna suntuosa

Me encantaría ver los juegos olímpicos a gusto. Pero no quiero. Ni debo. Hasta que no sepa que la ONU ha recibido los 2.500 millones de dólares que necesita contra la hambruna. Hasta que los gobernantes no den una oportunidad de vida digna al 50% de la población del planeta. Hasta que hagan caso al subdirector general de la FAO, que avisa que la subida de los precios empeorará el nivel actual, inaceptable, de carencia de alimentos de 854 millones de personas. A los gobernantes de países ricos, la cooperación internacional les parece un gasto suntuoso.