Las mejoras no les interesan

La ley que establece cuántos diputados nos pueden representar por nuestra provincia aprobada con los votos del PP y del PSOE dice que a cada provincia le corresponden dos diputados, lo que revaloriza el voto en las provincias con menos población. Y para fijar el resto de diputados de cada provincia, la ley continúa estableciendo: se divide la suma de la población de derecho total de las 50 provincias entre 248, la cifra que resulta se llama cuota de reparto; luego se divide la población de cada provincia entre esta cuota, y los números enteros que resultan son los diputados adjudicados, y los que quedasen se adjudican uno por uno a las provincias con mayores decimales. Este galimatías no se debe a que los diputados vayan al Parlamento ebrios; se debe a que unos se llevan la lección bien aprendida y los otros no se enteran o no quieren confrontaciones. Lo que provoca esta ley en la práctica es un fraude electoral, ya que por ejemplo un voto emitido en Ourense vale por dos votos emitidos en Pontevedra; y así en bastantes provincias. Con lo fácil que sería establecer como circunscripción electoral la comunidad autónoma y que cada escaño se consiguiera con 30.000 votos. Pero parece ser que a algunos las mejoras democráticas no les interesan. Manuel Justo. Vigo.