Cuatro gatos monárquicos

Como gato panza arriba, la Familia Real se resiste a reconocer que los tiempos de rancio abolengo ya han pasado.

No pierde oportunidad de aparecer en titulares de prensa, como ahora en la celebración de Semana Santa.

Entre tanto, y al igual que ocurría en la Francia prerrevolucionaria, el pueblo al completo piensa distinto. Ya sean de ideología conservadora o progresista –éstos, enaltecidos con la celebración del 75º aniversario de la II República–, todos se manifiestan contra el derroche de fondos públicos en el mantenimiento de una dinastía a perpetuidad. ¿Son sólo unos pocos los que se manifiestan contra la monarquía?

Basta con hacer un sondeo entre los españoles que nos rodean para descubrir que son mucho más que cuatro gatos.