Fahd murió el lunes después de 23 años al frente del estratégico Estado del Golfo que es tanto el mayor exportador del mundo de petróleo como la cuna del Islam - con más de mil millones de fieles que se orientan a la Meca cinco veces al día para rezar.
2
Fotos
En la mezquita Imám Turki bin Abdalá de la capital, los dirigentes musulmanes de todo el mundo ofrecieron sus condolencias al sucesor del rey Fahd y hermanastro Abdalá y llevaron a cabo los rezos musulmanes para los muertos durante la ceremonia.
El cuerpo del fallecido monarca fue transportado a la enorme mezquita envuelto en un simple sudario marrón. El féretro se colocó ante los asistentes al funeral, que estaban rodeados por cientos de miembros de las fuerzas de seguridad.
Abdalá ha llevado los asuntos diarios desde que Fahd sufrió un ataque al corazón en 1995 y se espera que mantenga el compromiso de Arabia Saudí de mantener estables los mercados de petróleo y su estrecha alianza con Occidente.
Los líderes y personalidades de Occidente, entre los que se incluye el príncipe Carlos de Inglaterra, tienen programado llegar a última hora del día para ofrecer sus condolencias después del funeral. Otros se espera que lleguen el miércoles.
En línea con la escuela puritana wahabita del Islam de Arabia Saudí, que considera la veneración de tumbas como una idolatría, Fahd descansará un simple sepulcro sin grandes reconocimientos en un cementerio de Riad.
NADA DE LUTO OFICIAL
A diferencia de muchos estados musulmanes, Arabia Saudí no ha establecido ningún periodo de luto, de acuerdo con la aceptación wahabita de la voluntad de Dios sin ninguna duda. Las banderas saudíes, adornadas con la proclama de fe 'No hay más Dios que Alá', ondean normalmente.
Las tiendas y negocios abrieron como siempre en la capital, aunque el humor entre los saudíes era triste.
'Estoy muy triste. No he dormido desde que escuché la noticia', aseguró el joven de 23 años Abdul Muhsin. 'No era una persona normal, es una figura histórica'.
Los saudíes se mezclarán en el funeral con los líderes del mundo musulmán, incluido el presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, y el de Siria, Bashar al Asad. Los primeros en llegar fueron el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade y el de Afganistán, Hamid Karzai.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien ha prometido una 'estrecha relación' con la Arabia Saudí de Abdalá, enviará a una delegación.
Fahd, de unos 83 años, había estado en el hospital desde el 27 de mayo, cuando fue ingresado por una neumonía aguda. Ascendió al trono en 1982, en la cumbre del 'boom' del petrodólar saudí, con una reputación de un administrador y diplomático internacional.
Los saudíes prometerán el miércoles lealtad a Abdalá, quien tiene al menos 80 años, y al nuevo príncipe heredero Sultán.
Los analistas dicen que sus retos más difíciles serán introducir reformas políticas y mantener la lucha contra la red Al Qaeda de Osama bin Laden, que hace dos años inició una violenta campaña para derrocar a la familia real saudí.
/Por Dominic Evans y Laith Abu Ragheb/

El Gobierno estudia inyectar en Bankia menos de 19.000 millones
38 mujeres denuncian haber sido víctimas del falso chamán
Venus 'se pasea' entre el Sol y la Tierra por última vez en este siglo
Jiménez renueva con el Zaragoza por tres temporadas
El PP desbloquea los contratos a científicos y sube la tasa de reposición al 10%
El Supremo rechaza suspender los permisos de Repsol en Canarias
Hopper, el pintor de la soledad moderna
¡Sé el primero en hacerlo!