Kaine canceló la ejecución, que estaba programada para esta noche, porque "uno no puede concluir razonablemente que Walton sea plenamente consciente del castigo que está a punto de recibir y de cuáles son las razones para esa pena".
"La petición de clemencia a favor de Walton ha presentado pruebas significativas de que Walton padece esquizofrenia, que tal enfermedad mental causa un deterioro grave de la competencia mental, y que el estado mental de Walton se ha deteriorado desde 2003", añadió la declaración del gobernador.
En el curso de dos semanas en noviembre de 1996, Walton asesinó a Jessie y Elizabeth Kendrick, una pareja de ancianos en la localidad de Danville, y a su vecino Archie Moore.
"Si bien no era un demente en el momento en que cometió sus crímenes, existen indicios firmes de que su enfermedad mental comenzó antes de los asesinatos", añadió el gobernador, quien también hizo mención a informes recientes según los cuales Walton probablemente sufre retraso mental.
En 1986 el Supremo dictaminó que la ejecución de enfermos mentales viola la prohibición constitucional de los castigos inusitados y crueles. El Tribunal Supremo indicó que los condenados a muerte deben comprender que van a ser ejecutados y las razones para ello.

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