Hillary Clinton sigue viva y coleando al desbancar, contra todo pronóstico, a sus rivales demócratas en las elecciones primarias de Nuevo Hampshire.
Esa capacidad para salir a flote en los momentos difíciles es uno de los rasgos de la personalidad de la senadora por Nueva York, acostumbrada a capear todo tipo de tormentas personales y políticas. Nacida en 1947 en Chicago, Hillary se crió en un hogar estricto, en donde no estaba bien vista la debilidad de carácter.
Su carácter racional, atípico, según algunos, de la personalidad femenina, se ha interpretado en más de una ocasión como una señal de falta de claridad y, peor todavía, como falsedad.
Podría ser la primera mujer en llegar a la Casa Blanca
Los estadounidenses decidirán en los próximos meses si ven en ella las cualidades necesarias para nombrarla la segunda Clinton, y la primera mujer en llegar a la Casa Blanca. La política es una cristiana metodista educada en algunos de los centros más prestigiosos del país, como la Universidad de Yale.
Casada desde octubre de 1975 con Bill Clinton, tiene una sola hija, Chelsea Victoria.
En su 60 cumpleaños, en octubre, confesó haber pedido llegar a la Casa Blanca cuando solicitó un deseo al soplar las velas. "Obviamente deseo y espero ganar", aseguró entonces, a lo que añadió que estaba dispuesta a hacer "todo lo posible" para que su deseo se convierta en realidad.


Mubarak, condenado a cadena perpetua en Egipto
Basagoiti: "Los vascos tenemos que convivir todos"
George Lucas planifica su jubilación
Bruxismo o morderse las uñas benefician al cerebro
Un 'clic' con una casa como premio
Una suite 'lynchiana' en uno de los hoteles más exclusivos de París
Primavera Sound: todos a una con The Cure
El Barça arrasa en los premios 'Fútbol Draft'



¡Sé el primero en hacerlo!