Benedicto XVI ha querido probarse la última novedad en cascos para bomberos (Foto: Reuters) (Reuters)
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Joseph Ratzinger intenta por todos los medios deshacerse de la calificación de "alemán frio" y seguir los pasos de su carismático predecesor. En la audiencia del miércoles, trató de nuevo de suavizar su imagen de burócrata protagonizando varias anécdotas con los fieles.
Los asesores
dicen que está intentado suavizar su imagen de burócrata frío y distante, y que una vez que se asiente, su mandato diferirá tanto en estilo como en sustancia al de Juan Pablo II.
Concluida la audiencia saludó a
un grupo de bomberos de Roma, que le mostraron la última novedad en cascos. Le acercaron uno y el Papa no dudó en ponérselo, en medio de las palmas, vivas y risas de los presentes.
Benedicto XVI acepto la petición de uno de sus fieles de hablar por su teléfono móvil
En esa misma línea distendida, cuando saludaba a un grupo de enfermos, uno de ellos que iba en silla de ruedas tras saludarle y decirle algunas palabras que no se escucharon le acercó su teléfono móvil. Benedicto XVI lo tomó y dio la impresión de que hablaba con alguien.
Lo que está claro es que la imagen del Papa con un "telefonino", como se conoce en Italia a los móviles, ha quedado inmortalizada, así como portando el casco de bombero.
Además,
durante toda la audiencia llevó un típico collar dorado africano que le regaló un obispo de ese continente.
Joseph Ratzinger también recibió a medio millar de ferroviarios italianos, entre ellos jefes de estaciones, maquinistas, entre otros. Los ferroviarios le entregaron una antigua linterna ferroviaria.
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