Los médicos vascos están decididos a acabar con las agresiones que sufren muchos de ellos, y cada vez en mayor medida. Por eso, han firmado, junto con la Fiscalía del Tribunal Superior de justicia del País Vasco, un protocolo de actuación que, además de agilizar los trámites, podría acarrear hasta tres años de prisión para los agresores.
La agresión a un facultativo como consecuencia de su trabajo se considera como un delito de atentado contra un funcionario público en ejercicio de sus funciones, y se castiga con penas de uno a tres años de prisión. "No hay un sólo médico que no haya recibido en su trayectoria ninguna agresión, ya sea física, psíquica, amenazas, etc...", señaló Kepa Urigoitia, presidente del Consejo de Médicos del País Vasco.
El protocolo firmado asegura que a partir de ahora los partes de lesiones de los médicios agredidos sean enviados directamente al Colegio Oficial de cada uno de los territorios y desde ahí a la Fiscalía. "Así aseguramos que estas agresiones sean consideradas como atentado y no se queden en simples faltas", aseguró Urigoitia.
Esta acción trata de poner en aviso a todos los agresores para que sepan que "no se irán de rositas" si se les ocurre agredir a un facultativo. Asimismo, pretende también poner en conocimiento de los profesionales sanitarios que "tienen el respaldo de sus colegios y de la justicia" ante este tipo de situaciones.


Un seísmo de 5,8 grados sacude el norte de Italia
"Ser un hijo de puta está siempre unido con el poder"
Decenas de trenes del Metro de Madrid han sido detenidos en hora punta contra el 'tarifazo'
La FIFA se plantea fichar a un fiscal que perseguía a criminales de guerra
Permite a Kim Dotcom volver a su mansión
'Calle 20' estrena nueva versión para web y móviles
La prima de riesgo se relaja un poco
La Policía de Nueva York confunde una acción artística con una bomba
¡Sé el primero en hacerlo!