El Protocolo de Kioto establece un mecanismo por el que los países firmantes pueden compensar el exceso de emisiones de CO2 comprando 'derechos de emisión', es decir, aflojando el bolsillo.
Esa diferencia se salvará mediante los sumideros de CO2 (un 2%) y el otro 20%, mediante la adquisición de derechos en el mercado.
El coste total de esta compra, el cual deben sufragar el Gobierno y las empresas, se puede situar entre 2.000 y 3.000 euros, según Aizpiri, quien destacó que este "no es dinero perdido, sino un instrumento de cooperación con los países anfitriones y de estímulo a la internalización de las empresas".
Aizpiri pidió, además, a las comunidades autónomas y a los municipios un "nivel de ambición equivalente" al mostrado por el Gobierno central para lograr los objetivos fijados en cuanto a reducción de emisiones de CO2.
El martes se inició el primer debate informal de la Asamble General de la ONU dedicado exclusivamente al cambio climático. Políticos y científicos buscarán a lo largo de dos días desencadenar las acciones que permitan combatirlo mediante nuevas estrategias nacionales y compromisos internacionales.


La prima de riesgo amanece asentada en cifras históricas
"Que los gestores de Bankia comparezcan en la Cámara"
Bruselas estudia dar un año más a España para cumplir el objetivo del 3% del déficit
Kristen Stewart: "No me veo ni pura ni perfecta"
Óleos hiperrrealistas contra el posado constante de las redes sociales
Torres entra en escena en el amistoso ante Corea
EE UU insta a España a revisar la posición sobre el P2P
Aguirre fracasa en su intento de vender el Canal de Isabel II



¡Sé el primero en hacerlo!