Precoz es quizá la palabra que mejor define al gran maestro menorquín de ajedrez, campeón del mundo sub-18, número 20 del ranking internacional, amante y voraz practicante de fútbol sala, tenis de mesa, paddle y de cualquier deporte que suscite su insaciable curiosidad.
¿Existe el auténtico deportista multidisciplinal?
Creo que no. Por mucho que me encanten distintos deportes y que los practique como profesional, en cierto momento he tenido que optar por una u otra disciplina, y a ésa es a la que dedico todos mis esfuerzos. Las demás quedan en segundo plano.
Practicando uno o dos deportes, ¿se conocen todos?
Siempre es más fácil acceder a otra modalidad. Tu cuerpo y tu mente están ya preparados para aceptar reglas y situaciones que se les hace cuesta arriba a los que nunca han practicado deportes.
¿Es bueno o malo especializarse desde el primer día?
Si queremos que salgan buenos deportistas, es mejor empezar abarcando mucho, porque aprendes más y tienes más posibilidades de acertar con lo que va a ser tu futura especialidad.
¿Le costó elegir?
En mi caso, la cosa fue muy sencilla. Me gustaban mucho los deportes, pero a los cinco años, el ajedrez ya me eligió a mí. En mi casa no se hacía otra cosa.
¿Cuáles son sus deportes preferidos?
En plan hobby, he jugado a casi todo: fútbol sala, paddle, tenis de mesa, tenis, baloncesto, voley, balonmano... Creo que he llegado a practicar todos los deportes de equipo que existen.
¿Qué es lo que no ha hecho?
Me ha faltado, por ejemplo, montar a caballo o calzarme unos esquíes. La verdad es que cuando lo he intentado tampoco se me ha dado nada bien. También me hubiera gustado patinar en línea o sobre hielo, me parece un deporte muy divertido, pero supongo que aún tengo tiempo para aprender.
¿Y qué se le da pero que muy bien?
El más fácil y divertido de todos es el paddle, pero a lo que mejor juego es al tenis de mesa y al fútbol sala. Me hubiera gustado probar mi nivel en alguna liga.
¿El culturismo es deporte?
Sí, supongo que se puede considerar como tal.
¿Le gustaría ser un cachas?
Querría un cuerpo trabajado, que es bonito, pero no el de un culturista. Entiendo que haya gente que disfrute con ese tipo de cosas, pero yo no soy capaz de pasarme horas y horas en un gimnasio para ponerme como Schwarzenegger. Tampoco me fumaría nunca un puro, y conozco a mucha gente que sí lo hace.
¿Serviría de algo doparse para el ajedrez?
Sentarse a competir en el ajedrez supone un esfuerzo continuado y, a veces, muy tenso. No creo que exista ninguna droga indicada para ello. Además, hay que tener en cuenta que a veces las partidas duran más de un día, y yo no me arriesgaría a tirar por tierra una carrera que cuesta muchos años.
¿Qué tiempo de caducidad tiene el ajedrecista?
No sabría decirlo. Ahora mismo hay gente con una edad aceptable que rinde a un nivel más que aceptable.
¿Quién cubrirá el vacío dejado por Kasparov?
En estos momentos hay muchos favoritos, pero no es fácil reemplazar a un ajedrecista que ha sido el mejor del mundo durante los últimos veinte años.
¿Se considera un candidato?
Sí, pero clasificado como estoy en el puesto 20 del ranking, todavía tendré que esperar un poco. En ajedrez, mejorar puestos es muy difícil y más lento que en cualquier otro deporte. No es como en el tenis, que ganas una temporada tres torneos seguidos y te colocas entre los diez mejores de la ATP.
¿Está pensando en Nadal?
Sí, es un buen ejemplo. Ya está colocado el quinto de la lista mundial en un solo año, pero eso sería imposible en el ajedrez. Los tableros son otra historia, un mundo muy conservador, con un sistema de acumular puntos que perjudica a los más jóvenes.
¿Es el caso de Alonso?
Algo parecido. En la fórmula 1 todos parten al principio de temporada con cero puntos, y, claro, si eres bueno, también tienes tus posibilidades.
¿Le duele?
No, uno ya sabe dónde se mete, aunque siga pensando que en todos los deportes cada año tiene que haber un ganador, el mejor. En ajedrez, Kasparov no tenía que demostrar ser el mejor cada año, y ni siquiera estaba obligado a jugar un número determinado de torneos.
Pimpampum
¿Una película? Cyrano de Bergerac.
¿Un libro? El psicoanalista.
¿Una comida? Caldereta de langosta.
¿Un color? Ninguno.
¿Un día perfecto? Todos los días son perfectos.
¿Música? Fito y los Fitipaldis.
¿Qué detesta? Nada en especial.
¿Qué valora? La sinceridad.
¿Animal preferido? El avestruz.
¿Un personaje histórico? Napoleón.
¿Un nombre de mujer? Verónica.
Una familia en blanco y negro
Paco Vallejo mamó este deporte desde niño, y a los cinco años ya era un consumado ajedrecista capaz de vencer a muchos adultos. En su familia todos jugaban y él lo hacía, sobre todo, con sus hermanos, su madre y su abuelo. Luego pasó a la escuela de Menorca y, desde entonces, dedicó su vida a este deporte. Su carácter inquieto le hacía abandonar momentáneamente sus primeras partidas mientras su rival efectuaba su movimiento. Después regresaba y movía ficha en sólo unos segundos. Incluso con esta rareza, a los 7 y 8 años ya fue campeón de Baleares.
BIO
Nació en Mahón (Menorca) el 21 de agosto de 1982. Es el único jugador del mundo que ha vencido a la máquina de IBM Deep Blue, y además lo hizo a los 16 años. A esa edad se convirtió en uno de los siete grandes maestros de ajedrez más jóvenes del mundo, superando incluso a Kasparov y Karpov. Fue campeón mundial cuando tenía 18.
¡Sé el primero en hacerlo!