Un albañil australiano cazó con sus propias manos un tiburón de 1,3 metros con la ayuda de las copas de más que se había tomado antes de salir de pesca con sus amigos.
El albañil, Philip Kerkhof, explicó a la agencia de noticias australiana AAP, lo sucedido. Sin pensarlo se metió en el agua y persiguió al tiburón hasta que consiguió agarrarlo.
El valiente cazador de 41 años se ha convertido en un héroe en su ciudad australiana de Louth Bay, al sur del país. Philip Kerkhof, que sólo sufrió un desgarro en los pantalones, aseguró que no se había dado cuenta de la "idiotez" que había cometido hasta que se despertó al día siguiente, ya recuperado de su borrachera.
El albañil ha prometido celebrar la proeza con una comilona el próximo domingo, quizá sirva de comida carne de tiburón.




Moody's rebaja la calificación de la deuda de España
Apple inspeccionará a sus proveedores en China
El Sevilla contesta a los 'guiñoles': "Liberté, egalité... superioridad"
Shakira: "Un león marino ha intentado atacarme"
Iberia cancela 121 vuelos por la huelga
Realismo con boli Bic
Tejeiro aconsejó a Urdangarin comprar pisos para reducir impuestos



¡Sé el primero en hacerlo!