Otras ocho menores resultaron heridas y la CNN dijo que una de ellas murió varias horas después del asalto.
El asaltante, fuertemente armado, fue identificado por las autoridades como Charles Carl Roberts, de 32 años. Antes de abrir fuego contra las niñas al 'estilo ejecución', pidió a los niños y a algunos adultos que salieran de la clase, la única del colegio.
Roberts, que no era amish, había dejado a sus propios tres hijos en su autobús escolar por la mañana, sin dar muestra alguna de lo que pretendía llevar a cabo, dijo el comisario Jeffrey Miller de la policía del estado de Pensilvania en una rueda de prensa.
Sin embargo, Roberts había dejado una confusa nota de suicidio y una carta a su mujer e hijos, refiriéndose a un suceso registrado hace 20 años por el que pedía venganza, y había planeado un sitio prolongado.
'Estaba furioso con la vida y furioso con Dios (...) Puede haber habido la pérdida de un niño en algún momento de su vida', dijo Miller, sin dar más detalles al respecto.
La clase del Colegio Georgetown tenía 26 estudiantes de entre 6 y 13 años. Después de que Roberts ordenara salir a los 15 niños y algunos adultos, las víctimas fueron disparadas 'a quemarropa, al estilo ejecución, disparando en la nuca', dijo Miller.
Se cree que una de las fallecidas era la ayudante de un profesor.
La tragedia conmocionó esta pacífica comunidad, en su mayor parte amish, situada a unos 100 kilómetros de Filadelfia, donde descendientes de colonos de origen suizo-alemán han preservado un estilo de vida religioso y alejado de elementos modernos como los automóviles y la electricidad.
'En este pueblo de cerca de 30.000 personas, no tenemos policía, precisamente porque virtualmente no hay crímenes. Muchos de estos pueblos no tienen policía en absoluto', dijo a CNN Aaron Meyer, dueño de una compañía local.
ESCENARIOS SIMILARES
El ataque de Pensilvania presentaba algunas similitudes con el tiroteo de la semana pasada en una escuela de en Bailey, Colorado, donde una niña resultó muerta.
En ambos casos, hombres armados hicieron que los niños y los profesores abandonaran el lugar y mantuvieron sólo a las niñas como rehenes. Luego las hicieron ponerse en línea en la pizarra del aula. Ambos hombres armados se suicidaron y dejaron lo que parecían ser cartas suicidas.
Además, el pasado viernes, un estudiante de 15 años mató al director de su colegio en el oeste de Wisconsin.
/Por Jon Hurdle/


El PSOE pide una comisión sobre Bankia
La CE pone precio a retrasar el objetivo del déficit
España se gusta y Torres y Negredo demuestran que hay '9'
Enviados a prisión dos de los detenidos por los incidentes de Barcelona en la huelga general
El realizador Romain Gavras regresa a la 'guerra social'
Rouco: "No es el Estado el que sostiene a la Iglesia"

¡Sé el primero en hacerlo!