El veredicto del juicio que comenzó el 30 de enero pone la guinda a años de esfuerzo gubernamental para intentar condenar a los responsables de colapsos financieros que costaron miles de millones de dólares a los inversores, eliminaron miles de puestos de trabajo y sacudieron Washington y Wall Street.
2
Fotos
Lay, de 64 años, y Skilling, de 52, que fueron considerados como dos de los mejores líderes empresariales del mundo pero luego simbolizaron la decepción empresarial, parecían afectados mientras el juez Sim Lake leía la decisión del jurado en una sala abarrotada.
Lay fue declarado culpable de fraude y conspiración por el jurado y podría ser condenado a 45 años de prisión. Skilling fue encontrado culpable de conspiración, fraude, uso de información privilegiada y de falso testimonio, lo que en conjunto pueden llevarle a 185 años de cárcel.
En un juicio separado, el juez Lake encontró a Lay culpable de cuatro cargos de fraude bancario por haber utilizado de manera ilegal 75 millones de dólares en préstamos personales para comprar acciones.
Cada cargo conlleva una sentencia máxima de 30 años, pero los expertos dicen que Lay podría tener una pena de seis meses por cada caso, debido a que pagó los créditos y no hubo daño económico a los prestamistas.
Skilling permanecerá libre bajo una fianza de cinco millones de dólares, mientras que Lake declaró que Lay debe dar otros cinco millones de dólares y su pasaporte o permanecer encarcelado hasta la sentencia, que se producirá el 11 de septiembre.
'INFLAR' LAS GANANCIAS
Enron, que llegó a ser una de las siete principales empresas de Estados Unidos, quebró en 2001 tras descubrirse que utilizó acuerdos fuera de la ley para esconder deudas e inflar sus ganancias.
Los fiscales acusaron a Lay y Skilling de conocer los informes de que los grandes beneficios eran simplemente trucos financieros, pero dijeron al mundo que todo iba bien para mantener alto el precio de las acciones, mientras el intermediario energético con sede en Houston caía en el desastre económico.
Skilling dimitió repentinamente en agosto de 2001 tras sólo seis meses como consejero delegado y fue reemplazado por Lay, que había sido consejero antes de Skilling.
Pero ambos testificaron que Skilling abandonó debido a que estaba muy cansado, no a causa de los crecientes problemas financieros de Enron.
Los fiscales dijeron que ambos exprimieron a la compañía cientos de millones de dólares y vivieron con todo lujo mientras la llevaban a la bancarrota.
Lay se llevó 220 millones de dólares en compensación por la venta de acciones de Enron de 1999 a 2001, mientras que Skilling obtuvo 150 millones, declaró el ayudante del fiscal estadounidense John Hueston en las primeras sesiones del juicio.
Lay usó su dinero y el de la compañía para ganar poder político donando grandes cantidades de dinero a candidatos, particularmente a los republicanos y a la familia Bush. Era el mayor contribuyente al presidente George W. Bush, que antes del escándalo de Enron se refería a él términos muy amistosos.
Con estas sentencias son ya 19 los ejecutivos de Enron que se han declarado culpables o han sido encontrados culpables.
/Por Matt Daily y Dan Whitcomb/


FT asegura que el BCE ha rechazado el plan para rescatar a Bankia
Aguirre fracasa en su intento de vender el Canal de Isabel II
Todo listo para la liberación de Langlois
Rubalcaba y Menéndez zanjan por teléfono la 'filtración'
Cristiano: "Tengo confianza en pasar la primera fase"
Multados 230 participantes en la 'primavera valenciana'
Alejandro Sanz afirma que el día de su boda fue único y emotivo
'Calle 20' estrena nueva versión para web y móviles
¡Sé el primero en hacerlo!