Tanta oferta retrae compras

La conocida y cacareada "crisis", por otro lado cierta, está generando un fenómeno de cautela por parte del cliente potencial. Todos quieren vender... vender y vender. Se inventan mil maneras para hacer atractiva la oferta, lo que produce desorientación en el consumidor. Está claro que los mercados se rigen por la inexorable ley oferta-demanda, pero en la actualidad no es solo por el volumen global de esta, sino por sus precios claramente a la baja, vamos que entramos en el baratillo. Esta situación lleva a una pregunta ¿Cuánto beneficio tendrían antes? Entonces aparece una respetable posición, un tanto perversa. ¡Me espero, a ver si continúan bajando! El dinero no circula, las causas son varias, pero a mi entender la puerta de la picardía está abierta en ambos sentidos. La desconfianza entre vendedor y comprador se acentúa, uno piensa si podrá cobrar y el otro si lo timaran. ¡Qué usted lo venda o lo compre bien!