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Paradise now

- Título V.O. :
- Paradise now
- Año de producción:
- 2005
- Distribuidora:
- Golem
- Género:
- Drama
- Clasificación:
- No recomendada menores de 18 años
- Estreno:
- 30 de septiembre de 2005
- Director:
- Hany Abu-Assad
- Guión:
- Hany Abu-Assad, Bero Beyer, Pierre Hodgson
- Música:
- Tina Sumedi
- Fotografía:
- Antoine Héberlé
- Intérpretes:
- Lubna Azabal, Kais Nashef, Ali Suliman, Amer Hlehel, Hiam Abass, Ashraf Barhouf
Sinopsis
Khaled y Said, dos palestinos amigos desde la infancia, son reclutados para llevar a cabo un atentado suicida en Tel Aviv. Ambos preparan una "última cena" con sus familias, de las que se les ha prohibido despedirse, y se encaminan juntos y cargados de explosivos hacia la misión que, sin embargo, fracasa. Obligados a separarse y solos en la frontera, estos dos jóvenes deben enfrentarse a su destino y sus convicciones morales. El palestino Hany Abu-Assad (Ford Transit) dirige esta película rodada entre Nablús y Nazaret que indaga en la resistencia a la ocupación sin justificar la pérdida de vidas humanas. Tras superar varios problemas (el equipo se hallaba constantemente en fuego cruzado y algunos técnicos abandonaron el rodaje), esta coproducción holandesa, palestina, alemana y francesa ha visto la luz para mostrar el lado más desconocido del conflicto árabe-israelí. Testimonios de personas que habían conocido a otros que sí habían muerto y transcripciones de interrogatorios a suicidas que,como los de "Paradisenow" no habían conseguido su objetivo, han sido el material en que se ha basado Abu- Assad para adentrarse en las causas que llevan a los palestinos a participar en atentados suicidas.
Crítica
Decía Celaya: "Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales... Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse". Hany Abu-Assad se mancha con una película incómoda y políticamente incendiaria que se atreve, con excepcional rigor, a perfilar la tercera dimensión del terrorista. A darle rostro, a quitarle el turbante y a despojarle de una liturgia de inhumanidad translúcida desde los ojos. Paradise now es el trágico adiós a la vida de un tipo corriente y moliente que un buen día decide morir matando por la patria, sacrificando su hoy por un mañana para la pisoteada Palestina. Campaña contra los estereotipos y las medias verdades escupidas desde la clase política y la prensa mundial. Abu-Assad no juzga, no anatematiza ni exalta, sólo observa las horas postreras de un mecánico ausente en un paraíso imposible, en una dinámica de miseria y cuclillas, de humillación atávica y genética que no tiene ventanas y sí cauces de desahogo en la estela del verdugo Israel, con Tel Aviv, sus rascacielos, generosas infraestructuras y prepotencia primermundista haciendo sombra a caminos de tierra y cabañas mal apiñadas. Paradise now no es, aunque pueda parecer lo contrario, una película política, sino un alegato profundamente humanista contra la injusticia y el unilateralismo del pensamiento occidental, tan proclive a colocar etiquetas y sambenitos. Extrema sensibilidad la que rezuman los últimos atardeceres, las silenciosas despedidas postreras de este apasionante viaje a la mente ajena, a la trastienda, o mejor la mirada alternativa y complementaria a un conflicto enquistado en el odio entre muros y desesperanza. Pero por encima de todo la cinta es un periplo a las profundidades de una amistad mediatizada por la tragedia inminente, sobre las lágrimas de la impotencia y la amarga dicotomía entre la individualidad y la colectividad, entre el presente propio y el futuro de muchos. Cine necesario "como el aire que exigimos trece veces por minuto", que diría Celaya nuevamente, afrontado con clarividencia y con admirable ecuanimidad, que habla de los que nadie habla componiendo una tragedia espeluznante e infinita en matices. Su granito de arena aporta el desconocido, aquí, Kais Nashef, uno de dos trajeados embajadores de la muerte, que desnuda su personaje con un catálogo de pesares tangibles que deja huella. Parecerá mentira pero Paradise now es una película hermosa, porque sus virtudes no descansan exclusivamente en su coraje o en su militancia en el pluralismo multifacético, también lo hacen en la imponente progresión dramática, coherente y reñida con el tremendismo que explota, literalmente, en un irrespirable fundido en blanco que pone la rúbrica a este espléndido trozo de celuloide. Y es que ya se sabe que hay fundidos que valen más que mil palabras.
Películas más valoradas: Drama
- Cisne negro (2010)
- Film socialisme (2010)
- Mentiras piadosas (2008)
- El discípulo (Jesús, la historia no revelada) (2010)
- Un profeta (2009)




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