Harto de Halloween

Estoy harto de que en los últimos años se celebre la patochada de Halloween, importada de los descerebrados USA. ‘Originales’ disfraces de brujas, con la cara pintada de blanco; vampiros, con la cara pintada de blanco, o simplemente niños y adolescentes, con la cara pintada de blanco.
Dando la tabarra para que les infles de puñados de caramelos con los que alimentar sus caries y engordar las cuentas corrientes de los dentistas.

Y si no les haces caso, te llenan la fachada de huevos crudos. Y encima lo promocionan desde algunos colegios de pijillos, ¡que ya es el colmo!