Un grupo de médicos ha dado marcha atrás el domingo a una controvertida propuesta para designar la adicción a los videojuegos como un desorden mental comparable al alcoholismo, y añadieron que los psiquiatras deberían estudiar más el asunto.

Los expertos en adicciones además se opusieron a la idea en un debate en la reunión anual de la Asociación Médica de EEUU y dijeron que eran necesarios más estudios para considerar que el uso excesivo de los videojuegos - un problema que afecta a alrededor del 10% - es una enfermedad mental.

"No hay nada que sugiera que es una compleja enfermedad psicológica comparable al alcoholismo u otros desórdenes por el consumo de sustancias, y no podemos ponerle el nombre de adicción", dijo el doctor Stuart Gitlow, de la Sociedad Médica Estadounidense de Adicciones y la Escuela de Medicina Mt. Sinai en Nueva York.

Un comité de un grupo de psiquiatras relevantes había propuesto que la adicción a los videojuegos entrara en la lista de desórdenes mentales del Manual Estadístico y de Diagnósticos de Desórdenes Mentales de EEUU, una guía utilizada por la Asociación Psiquiatra del país para diagnosticar enfermedades mentales.

Antes de que comenzara el debate sobre este asunto, el comité que hizo la propuesta dio marcha atrás y recomendó que la Asociación Psiquiatra estadounidense considerara el cambio cuando revise su próximo manual de diagnóstico dentro de cinco años.

El uso ocasional de videojuegos es inofensivo y puede incluso ayudar con algunos desórdenes como el autismo, pero los médicos dicen que en casos extremos puede interferir con actividades diarias como trabajar, ducharse o incluso comer.

El doctor Louis Kraus, de la Academia de Psiquiatría de Adolescentes y Niños de EEUU, y psiquiatra del Centro Médico Universitario Rush, dijo que no está claro aún si los videojuegos son adictivos.

Adictivos o no, pasar mucho tiempo jugando ante una videoconsola puede hacer abandonar otras actividades importantes.

"Cuanto más tiempo pasan los niños con los videojuegos, menos tienen para socializarse, menos para estar con sus familias, menos para hacer ejercicio", dijo Kraus.

El comité considerará los testimonios y hará su recomendación final en la votación que los 555 delegados harán esta semana.