Rajoy se ha dejado fotografiar a menudo sentado a la mesa de su despacho en el Palacio de la Moncloa. Es un lugar sin barroquismos: un cuadro de estilo contemporáneo detrás; otro, a un lado; las banderas de España y de Europa; una pantalla de ordenador en una mesa lateral, con un teléfono y una lámpara; una jarra de agua con un vaso; un calendario; unos rotuladores; la prensa nacional y algunas revistas extranjeras; y carpetas. Y es fácil imaginar que en esas carpetas hay informes sobre la economía del país, sobre las normas pendientes de aprobación, quizá sobre la situación en Cataluña... Y, previsiblemente, acaba de abrir otra carpeta sobre el PSOE. En realidad, el título del dosier podría ser ‘Pedro Sánchez’.

La decisión de Pedro Sánchez de presentar su candidatura altera el cómodo hábitat por el que deambula RajoyDespués de estar en funciones los diez primeros y largos meses de 2016, Rajoy lleva casi cien días instalado en el bienestar. Fue investido gracias a la abstención del PSOE, y gracias a la abstención o al voto favorable del PSOE (según las ocasiones) ha aprobado la primera media docena de medidas importantes de la legislatura. Pero, ¿por cuánto tiempo? La decisión de Pedro Sánchez de presentar su candidatura a las primarias del PSOE es un elemento que altera el cómodo hábitat por el que deambula Rajoy. Ahora, la gestora socialista sabe que si sigue facilitando la gobernabilidad pactando con el PP no estará haciendo otra cosa que alimentar las expectativas de victoria de Pedro Sánchez. Y si Pedro Sánchez gana las primarias (algo perfectamente posible, porque votan las bases del partido, que son más izquierdistas que sus dirigentes) este novedoso episodio de colaboración PP-PSOE habrá terminado abruptamente. Y Sánchez hizo dos anuncios importantes en su entrevista con Jordi Évole en octubre: que el PSOE debe acercarse a Podemos, y que Cataluña tiene que ser considerada como nación. Ambas propuestas están en las antípodas de lo que propone la actual dirección del partido, y  del ideario de Susana Díaz.
¿Qué hará Rajoy si Pedro Sánchez recupera la secretaría general del PSOE? ¿Activará el botón nuclear? El presidente del Gobierno es el único que dispone de las claves para poner en marcha la bomba atómica de las elecciones generales. Podría usarlas si cree que Sánchez fracasaría en las urnas por tercera vez. O bien, podría dejar que pasara el tiempo, porque para Sánchez no sería tan fácil hacer oposición sin disponer de un escaño en el Congreso (Sánchez dejó de ser diputado hace tres meses). ¿Qué hará si Sánchez recupera la secretaría general del PSOE?

Si gana Pedro Sánchez, este verano Rajoy estará ante el mismo dilema del pasado octubre: estar en el poder aunque apenas pueda gobernar, o arriesgar con unas elecciones anticipadas, en el intento de mejorar sus resultados y de segar la hierba bajo los pies de Pedro Sánchez, incluso antes de que haya empezado a crecer. Doble o nada.